Recetas fáciles para preparar helados sanos

Nutritivos y muy ricos

Fresquito, dulce y de suave textura. Con estos ingredientes, no es de extrañar que el helado sea el dulce favorito de los niños. Prepáralos en casa para que, además de sabrosos, sean nutritivos.

Helados

Los helados contienen azúcar y grasas. Por eso, se deben consumir con moderación: sólo de vez en cuando, en pequeñas cantidades y después de la comida principal o para acompañar una merienda. Lo mejor: hacerlos en casa para asegurarse de que cuentan con los ingredientes más saludables y recomendables en su alimentación. Te proponemos algunas recetas:

Sorbetes de fruta

Añade 100 g de azúcar a 100 mL de agua y ponlo a fuego lento durante 15 minutos. Una vez enfriado el almíbar, agrega 300 g de fruta triturada. Elígela de temporada: fresa, melocotón, albaricoque… Pon un poco de limón para reforzar el sabor de la fruta. También puedes hacer tus sorbetes con un vaso grande de zumo recién exprimido de naranja, piña o limón. Y si utilizas fruta no ácida, como el plátano, la pera o la manzana, puedes sustituir el agua por leche.
Coloca la mezcla fría en un recipiente metálico, tápalo y déjalo en el congelador hasta que se solidifique. Cuando esté casi duro, sácalo y pásalo por la batidora para romper los cristales de hielo. Así de líquido y esponjoso se lo puedes servir a tu hijo en una copa, acompañado de alguna galleta. Si le gusta más firme, déjalo en la nevera hasta que termine de endurecer, en el recipiente inicial o en unos moldes para polos que puedes adquirir en cualquier tienda de utensilios de cocina.

Helados cremosos

Son los más nutritivos. Para obtener un helado muy cremoso, hay que agregar nata y yemas de huevo a la leche. Luego, se añade el sabor de un ingrediente, el que más guste al niño. Esta crema inicial se prepara con ¾ de vaso de azúcar y 4 yemas. Se bate la mezcla hasta que quede blanquecina. Mientras, se templan dos vasos de leche y dos de nata líquida. A continuación, se agrega la leche a los huevos y se vuelve a calentar a fuego suave, removiendo continuamente con una cuchara de palo. Se trata de que la crema espese sin que llegue a hervir. A continuación, se retira del fuego y se deja enfriar. Por último, se incorpora el ingrediente principal: chocolate derretido, fruta machacada, turrón… y se congela de la misma manera que para el sorbete.

Helados de yogur

El helado de yogur se puede preparar con o sin huevo. Con la primera receta, se obtendrá un polo ligero y refrescante; con la siguiente, un helado más cremoso.

- Para el polo, necesitas 2 yogures naturales, 150 g de fruta machacada y 3 cucharadas de azúcar glas. Se mezclan los ingredientes en la batidora y se introducen en los moldes de polo. Cuando empiece a cuajar, coloca el palo.

- El helado de yogur se prepara con 3 huevos, 150 g de azúcar, 3 yogures naturales y el zumo de dos limones. Bate las yemas con el azúcar hasta que esté disuelto y añade el zumo de limón y el yogur. Cuando la mezcla está bien homogénea, introdúcelo en la nevera hasta que empiece a cuajar. Remueve el helado para deshacer los cristales y añade las claras montadas a punto de nieve. Vuelve a meter en el congelador hasta que termine de endurecer. Sírvelo con fruta machacada o jarabe de fresa, chocolate o caramelo.

Magda Campos