Elegir la leche de fórmula para el bebé: lo que debes saber

La leche materna es lo mejor para el bebé, pero cuando esta no es posible, la leche de fórmula se puede utilizar como sustituto. Descubre cómo elegir la de tu bebé.

Bebé tomando el biberón

La leche materna es el patrón oro en alimentación infantil. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la recomienda en exclusiva hasta los seis meses y combinada con otros alimentos hasta, al menos, los dos años. Y lo hace por sus exclusivos componentes, que mantienen a nuestro bebé protegido de infecciones y enfermedades, y por el vínculo creado entre la madre y su hijo. 

Cuando la lactancia materna no es posible o cuando hayáis decidido cerrar esta etapa –por ejemplo, para iniciar la alimentación complementaria, siempre bajo la supervisión del pediatra–, las leches de fórmula son el sustituto adecuado para continuar alimentando a tu hijo. Las leches para bebés se fabrican a partir de la leche de vaca, pero poco tiene que ver su composición inicial con la que toman los lactantes. Además, se le añaden nutrientes: aceites vegetales, proteínas séricas enriquecidas, sales minerales, vitaminas... que cubren perfectamente las necesidades del pequeño en cada etapa.

La elección final de una a otra dependerá de vuestras preferencias y de lo que te recomiende el pediatra, pero debes tener la tranquilidad de que todas son seguras y adecuadas para tu bebé. Cuando las elijas, eso sí, debes tener en cuenta algunos aspectos que repasamos en este artículo. 

La edad del bebé

Es el factor más importante a tener en cuenta al elegir su leche de fórmula, ya que cada edad requiere unos nutrientes distintos. En el mercado encontrarás: 

  1. Leche de continuación. También conocida como leche 2, se ofrece a partir de los 6 meses de edad como parte de una dieta diversificadaContiene más proteínas y hierro para adaptarse a las necesidades del lactante.
  2. Leche de crecimiento. A partir del año, el niño puede tomar leche de vaca pero la industria ha elaborado esta leche de fórmula que constituyen un modo de aumentar el aporte de determinados nutrientes. En su composición se rebajan los niveles de sales y proteínas para proteger su aún inmaduro sistema digestivo y renal, se resta grasa saturada y se añaden vitaminas y minerales como el hierro.
  3. Las fórmulas especiales. Además de estas opciones convencionales en los últimos años han surgido otros tipos de leches en fórmulas destinadas a cubrir las necesidades especiales de los bebés. Es el caso de las fórmulas antirregurgitaciones, contra el estreñimiento, para intolerantes a la lactosa, alérgicos a las proteínas de la leche de vaca... Estas leches solo deben ofrecerse al niño si lo ha indicado el pediatra. En caso contrario, opta por fórmulas normales.

El formato de la leche

Son dos fundamentalmente: en polvo y líquida. Hasta que el niño cumple un año lo más habitual es usar la leche en polvo que mezclaremos con agua para preparar sus biberones. Recuerda que debes seguir las indicaciones del fabricante en cuanto al número de cacitos a disolver en cada cantidad de agua y que los cacitos deben estar rasos. Echar leche de más o de menos alterará la composición de la mezcla final y no solo no tiene justificación, sino que además puede ser perjudicial para la salud del pequeño. A partir de los 12 meses las opciones líquidas son las preferidas por los padres.

La confianza en la marca

Aunque ya hemos mencionado que todas las leches de fórmula que hoy encontramos en el mercado son completamente seguras y han pasado exhaustivos controles de calidad, lo cierto es que contar con una marca de confianza, ya sea por tradición familiar, porque es más conocida, porque nos la recomienda el pediatra o el farmacéutico..., es también una garantía para los padres. 

Existe gran variedad de marcas de leche de fórmula en el mercado español que cumplen con estas características. Una de ellas es Enfamil Premium, que cuenta con más de 100 años de experiencia en la creación de fórmulas que ayudan a proporcionar el desarrollo adecuado para tu bebé en cada etapa.

Consulta siempre con el pediatra el momento más adecuado para hacer cambios en la alimentación de tu hijo y escucha sus consejos acerca de qué tipo de fórmula le conviene más. ¡La experiencia es un grado y nadie conoce mejor el historial médico de tu pequeño que él!

Aviso importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobe el cuidado y la alimentación de tu hijo.

Enfamil

Magda Campos