Cómo reconocer y aliviar los dolores de crecimiento

Frecuentes entre los 4 y los 8 años

¿Tu hijo se queja de dolores en las piernas? Es posible que tenga los típicos dolores de crecimiento. Aunque no son síntomas de ninguna enfermedad, sí resultan bastante molestos. Descubre cómo reconocerlos y aliviarlos.

 
Piernas

Los dolores del crecimiento son bastante frecuentes entre los niños de 4 a 8 años –afectan a más del 30% de este grupo de edad– y se localizan en sus miembros inferiores, sobre todo en los muslos y pantorrillas. A pesar de que son benignos, de que no son un síntoma de ninguna enfermedad y de que desaparecen de forma espontánea cuando el pequeño cumple 8 o 9 años, crean bastante ansiedad en los padres, que no saben qué le ocurre a su hijo.

Cómo reconocerlos

Se cree que al crecer, los huesos provocan tensión en los músculos y en los tendones. Su aparición, muy intermitente, suele coincidir con los picos en el desarrollo físico de los niños o, lo que es lo mismo, con los famosos “estirones”.

Los dolores de crecimiento presentan algunas características que pueden ayudarte a reconocerlos:

1. Son intermitentes, pueden aparecer una noche y desaparecer después durante varias semanas o, incluso, meses.

2. El dolor no se localiza en un punto concreto, aunque se da siempre en los miembros inferiores. Es más bien difuso y cambiante, por ejemplo, un día afecta a la pantorrilla derecha y al siguiente, al muslo izquierdo.

3. Surgen por la noche o a última hora de la tarde, nunca por la mañana.

4. No se acompañan de otros síntomas –como enrojecimiento o inflamación de la zona dolorida- y tampoco obligan al niño a cojear ni le impiden mover las extremidades libremente.

5. En general, responden bien al tratamiento y se logra un gran alivio pasados unos 10 o 15 minutos.

Cómo aliviarlos

Los dolores de crecimiento mejoran con la aplicación de calor local en la zona afectada y los masajes. También el pediatra puede considerar necesaria la administración de analgésicos o antiinflamatorios.

Ejercicio, ¿bueno o malo?

Hay un tipo de ejercicio que puede mejorar o prevenir la aparición de las molestias. Son los estiramientos musculares, que los padres pueden realizar a sus hijos antes de acostarlos y tras la práctica de deporte. Debes hacerlo mientras está tumbado, flexionando y estirando sus rodillas y tobillos.

Asesoramiento: Dr. Javier Alonso, del servicio de cirugía ortopédica y traumatología del Hospital Infantil Niño Jesús, de Madrid.

Gema Martín