Piojos en la cabeza de los niños

Cómo librarse de ellos

Los piojos no suponen un riesgo para la salud del niño pero son molestos y muy contagiosos. Te explicamos cómo detectarlos y acabar con ellos de forma eficaz.

 
niño piojos

Los piojos son unos parásitos que se alimentan de sangre y ponen hasta diez huevos diarios en la cabeza que habitan. No suponen riesgo alguno para la salud ni transmiten enfermedades. Eso sí, son desagradables, contagiosos e incómodos para las que personas que los sufren. Los escolares, sobre todo los que tienen entre tres y diez años, son sus principales “víctimas”, no porque los piojos prefieran su pelo al de los adultos, sino por los hábitos de los más pequeños. La concentración de niños en las aulas y su costumbre de mantener un estrecho contacto físico, juntar las cabezas y compartir todo tipo de utensilios personales, es lo que aumenta el riesgo de contagio entre ellos.

Los piojos no vuelan ni saltan, sino que se transmiten desplazándose de un pelo a otro, por contacto directo entre cabezas. Quizá, por eso, son más frecuentes entre las niñas, que tienen la costumbre de jugar muy juntas o de intercambiarse gorros y gomas de pelo.

Toma medidas

Si se rasca la cabeza, es posible que tu hijo tenga piojos. Sobre todo, si lo hace a menudo en las zonas de las patillas, por detrás de las orejas y en la nuca. Es ahí donde se suelen localizar las liendres, los huevos de estos insectos. Son de color blanco amarillento y mate, y las distinguirás de la caspa porque se adhieren firmemente al cuero cabelludo. Los piojos, que son más difíciles de encontrar porque se desplazan por el pelo, tienen forma alargada y son de color gris, blanco o amarillo. Para despegarlos y comprobar que se trata de liendres o piojos, es recomendable pasar una lendrera –peine de púas finas y muy juntas– por el cabello húmedo. Si se confirma el diagnóstico, actúar de la siguiente manera:

  • Alertar a su colegio sin ninguna vergüenza, ya que es importante acabar con el tópico de que los piojos aparecen por la falta de higiene.
  • Existen en el mercado unos productos muy eficaces –champús, sprays, espumas o lociones– que sólo debes usar cuando las liendres o los piojos han aparecido, nunca como prevención, puesto que no los evitan y pueden provocar que estos parásitos se hagan resistentes al tratamiento.
  • Sigue paso a paso las instrucciones que marca el prospecto –cuánta cantidad de producto hay que poner en el cabello, cómo hay que masajearlo, cuánto tiempo hay que esperar antes de lavarlo...–, para que actúe con la máxima eficacia.
  • Elimina los piojos y liendres muertos. Repite el tratamiento cuando recomiende el prospecto –suele ser al cabo de una semana o diez días–, aunque es conveniente que pases la lendrera y busques los parásitos todos los días.

Para evitar que el resto de la familia se infeste, puedes usar con ellos algún producto preventivo que actúe como repelente y revisar sus cabezas. Además, deberás desinfectar con lavados a altas temperaturas las sábanas, las toallas... de la casa y mantener apartados los productos de higiene -peines, cepillos, gorros, etc- que use el pequeño con piojos.

Remedios caseros contra los piojos

El más popular de los remedios naturales contra los piojos es el vinagre de manzana. Muy bueno para desprender las liendres del cabello ya que su acidez disuelve la sustancia que segregan para adherirse a cada pelo, su eficacia para eliminar los piojos no es absoluta por lo que conviene vigilar la cabeza del pequeño en las semanas siguientes al tratamiento. Mezcla a partes iguales vinagre y agua templada, aplica sobre el cabello seco de tu hijo, envuélvele la cabeza con un gorro de plástico o toalla y deja actúar unas dos horas. Luego, pasa la liendrera con cuidado. A continuación, aplica champú para eliminar el fuerte olor del vinagre.

Como medida de prevención, puedes aplicar en el peine del niño, unas gotas de esencia de lavanda, de citronella o de geranio. También se recomienda la infusión de hojas de eucalipto o de romero hervidas durante 15 minutos y a la que se agrega unas gotas de limón. Se moja el pelo con la infusión, se deja actuar un ratito y se aclara.

Asesoramiento: Cristina Tiemblo, vocal nacional de Dermofarmacia del Consejo General de Farmacéuticos (CGCOF).

 

Gema Martín