Los problemas visuales causan fracaso escolar

La detección precoz es vital

Los niños que padecen problemas visuales sin tratar tienen dificultad para seguir las explicaciones en la pizarra, leer, estudiar y se distraen con más facilidad.

 
Niña con gafas

“Uno de cada tres casos de fracaso escolar está relacionado con problemas visuales.” Así de contundentes se han mostrado los responsables del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO). Según ellos, un sistema visual que no funciona correctamente dificulta al pequeño el desempeño de sus tareas escolares.

Afortunadamente, la mayoría de ellos son fácilmente detectables y subsanables. Lo más importante es la detección precoz. Acude con tu hijo a una revisión oftalmológica al año y obsérvale atentamente. La Asociación Visión y Vida ha presentado un Decálogo con los indicios típicos de los trastornos visuales:

  1. Bajo rendimiento escolar.
  2. Falta de coordinación óculo-mano.
  3. Fatiga visual y visión borrosa de cerca, eventual o continua.
  4. Dolor de cabeza sobre y a los lados de los ojos.
  5. Salirse de los espacios al colorear un dibujo.
  6. Déficit de atención.
  7. Falta de concentración y comprensión lectora.
  8. Lectura lenta o guiada con el dedo.
  9. Distancia de actividad de cerca muy corta.
  10. Hiperactividad en lugares cerrados.

Si presenta escozor en los ojos, mucho lagrimeo, se frota o cubre un ojo, parpadea constantemente, le molesta la luz o frunce el ceño, consulta también con el pediatra.

La detección precoz de problemas tan comunes como el ojo vago, la miopía, el astigmatismo o la hipermetropía, males más comunes en menores de 18 años, es fundamental para poder establecer el tratamiento adecuado y que tu hijo no tenga problemas para desarrollar su actividad escolar. Ten en cuenta que las nuevas tecnologías también pueden ejercer una influencia negativa sobre su visión si tu pequeño pasa demasiadas horas delante de la televisión, la pantalla del ordenador o jugando con videoconsolas y, además, se sitúa demasiado cerca.