Los piojos, resistentes a los tratamientos

Cómo eliminarlos para siempre

Los piojos traen de cabeza a madres y padres con hijos de cualquier edad. Hablamos con una doctora parasitóloga que nos cuenta por qué es tan difícil acabar con ellos y cómo lograrlo.

 
Piojos

Según un estudio, un millón de niños se ve afectado por los piojos cada año en España. La Dra. Consuelo Jiménez Pardo es doctora parasitóloga. Hemos hablado con ella para que nos cuente por qué resulta tan complicado eliminarlos de las cabecitas de los pequeños. Sus respuestas nos dan la clave para hacer las cosas bien y que los piojos sólo sean un recuerdo del pasado.

1. ¿A qué se debe el aumento de la incidencia de los piojos en la sociedad?
Realmente no hay un aumento en las infectaciones. Lo que ocurre es que se ha producido un ascenso de la resistencia de los piojos a los productos por muy diversos factores, desde la mala aplicación de los tratamientos a la incorporación de la mujer al mercado laboral, que tradicionalmente era la encargada de las labores de desinfectación y ahora no dispone del tiempo necesario para pasar la lendrera con sumo cuidado.

2. ¿Cuáles son los momentos de mayor incidencia de las epidemias?
Los piojos no dejan de ser un insecto más, y como tal crece y se desarrolla con mayor frecuencia en determinadas circunstancias de calor, temperatura, humedad… lo que hace que la primavera y el otoño sean las épocas de mayor proporción de casos.

3. ¿Son útiles los tratamientos preventivos?
No. Usar un tratamiento antipiojos para evitar la infectación es como tomarse un paracetamol por si acaso te duele la cabeza. De hecho ese es uno de los grandes problemas con que nos encontramos, que los tratamientos se aplican antes y cuando tenemos que usarlos los piojos son resistentes a ellos.

4. ¿Qué hay de los productos para matar piojos y liendres? ¿Por qué no funcionan como antes?
Hay que tener en cuenta que en los tratamientos pediculicidas trabajamos siempre con los mismos principios activos en concentraciones muy pequeñas. Podríamos afirmar que si los piojos se vuelven resistentes a ellos bastaría con aumentar la dosis de esos principios activos, pero no podemos porque podrían resultar demasiado agresivos y dañar el cuero cabelludo de los niños, provocando alergias y dermatitis.

5. ¿Cómo deben eliminarse piojos y liendres de la cabeza de los niños?
Comenzando a aplicar el pediculicida cuando constatemos la infectación del niño siguiendo los consejos del laboratorio que lo ha formulado, pues todos no requieren el mismo tiempo de actuación ni es necesario repetir la dosis con igual frecuencia. Una vez se ha aplicado el producto, que matará los piojos y las larvas de las liendres, el objetivo ha de ser la extracción mecánica de esos restos, y eso no puede hacerse si no es examinando rigurosamente la cabeza de los niños y pasando la lendrera con cuidado y con frecuencia. Las finas púas arrastrarán los restos que queden en la cabeza del niño.

6. ¿Qué hay de los niños que tiene dermatitis y cuyo cuero cabelludo es más sensible a estos tratamientos?
No sólo ocurre con niños con dermatitis, también con bebés de menos de seis meses y con embarazadas, que no pueden usar los productos por la absorción capilar. En estos casos se impone necesariamente la extracción mecánica de piojos y liendres sin tratamiento: pasaremos la lendrera con más frecuencia y con mucha más atención.

7. Vinagre de manzana, esencia de lavanda, infusión con hojas de eucalipto… Muchos son los remedios caseros que generación tras generación se usan contra los piojos, ¿son útiles o un simple mito?
Habría que diferenciar según el producto. Por ejemplo, el vinagre, que es el producto más usado, no mata ni a los piojos ni a las liendres, pero tiene sentido usarlo porque lo que hace es suavizar el pelo. Los piojos pasan de una cabeza a otra agarrándose a cada cabello con sus pequeñas patitas y, por lo tanto, se sujetan con más facilidad en los cabellos gruesos. A mayor grosor, mayor infectación y si aplicamos vinagre el cabello se suaviza, lo que dificulta el agarre.
Después hay otros productos, como el árbol de té, que no se venden como pediculicidas pero que se consideran tratamientos. No podemos afirmar que sean efectivos porque carecemos de estudios científicos que lo hayan analizado y, además, que sea un producto natural no quiere decir que sea inocuo, puede resultar nocivo, sobre todo si no se usa rebajado.

8. Y hablando de mitos, ¿cree que aún perviven en la sociedad española mitos sobre los piojos como que se transmiten entre los cabellos sucios o que hay que cortar el pelo al niño para combatirlos?
Perviven pero hay que tratar de combatirlos informando a los padres de cuál es la realidad de los piojos, evitando que se estigmatice y que se margine a los niños por tenerlos.
Por ejemplo, el tema de que son más comunes en cabezas sucias es completamente falso. Está comprobado científicamente que es precisamente al revés. El piojo es un parásito que se alimenta de la sangre que succiona a través del cuero cabelludo. Come cinco veces al día y busca los capilares que le sean más accesibles, y estos son los de las cabezas limpias. Si el piojo percibe un cuero cabelludo con una capa de grasa en la que le va a costar alimentarse, se irá en cuanto le sea posible.
 Los piojos afectan a toda la sociedad, tanto niños como adultos, y a todas las clases, seas rico o pobre. No se puede generar discriminaciones por eso sino actuar de forma sensata. Si tu hijo tiene piojos debes comunicarlo a nivel familiar y social para que en el colegio se informe a las familias y todas puedan ponerse en alerta contra ellos. No es necesario que el niño se quede en casa porque no está enfermo.

 

Laura Jiménez