Nacer con un angioma

¿Se quitará?

¿Qué son esas manchas en su piel llamadas angiomas? ¿Crecerán? ¿Necesitan tratamiento? ¿Las tendrá para siempre? Aquí tienes las respuestas.

 
Bebé con angioma

Los angiomas son pequeñas malformaciones vasculares. Entre el 2 y el 10 % de los recién nacidos –hasta el 30% de prematuros con un peso inferior a un kilo– presentan este tipo de manchas. Se desconoce el motivo pero afecta con mayor frecuencia a las niñas.

Se localizan en la piel o debajo de ella y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. No te asustes si los definen como tumores vasculares benignos. En la mayoría de los casos sólo crean pequeños problemas estéticos. Tu pediatra te indicará la conveniencia de consultar con un especialista para descartar otros problemas dermatológicos.

Existen muchos tipos de angiomas, por ejemplo:
* El angioma cavernoso: es profundo y provoca elevaciones en la piel.
* El venoso: afecta a las venas y también causa una prominencia sobre la piel.
* Las manchas de vino de Oporto: llamadas así porque recuerdan su forma y color. Son superficiales, completamente planas, y presentes desde el momento de nacer.

Sin gravedad

Si el pediatra considera que la mancha se irá con el tiempo, saber cuál es su desarrollo habitual te tranquilizará:
1. Fase de crecimiento. Que se haga más grande no conlleva ningún peligro especial por lo que debas preocuparte.
2. El tamaño se estabiliza. Es posible que esta segunda fase se alargue bastante en el tiempo. Pueden pasar varios años sin que cambie.
3. Fase de involución. La mancha comenzará a menguar poco a poco hasta borrarse por completo.

Angiomas a tratar

Como habitualmente ni pican ni duelen, los angiomas no suelen necesitar tratamiento, salvo en contadas excepciones cuando lo exige su localización. El verdadero riesgo depende de la zona donde se localice la mancha. Si el angioma se encuentra en lugares considerados “peligrosos” como la boca, los párpados o la nariz, puede producir problemas para comer, dificultar la visión o la respiración. Tienes que estar muy pendiente de las manchas de pies y manos. Si tu bebé está acostumbrado a chuparse el dedo, y tiene un angioma, es posible que se ulcere. En los pies, el problema puede surgir cuando dé sus primeros pasos. También debes extremar los cuidados cuando se localice en la zona de los genitales. En estos casos, es el dermatólogo quien decidirá si es necesario realizar algún tratamiento con corticoides, láser, cirugía...

Asesoramiento: Dr. Miguel Aizpun, portavoz de la Academia Española de Dermatología y Dr. Joaquín Beltrán, pediatra del Hospital San Jaime, de Torrevieja, Alicante.

Magda Campos