Las 25 preguntas al pediatra más frecuentes

Todas las dudas sobre su cuidado

Nada es más importante para ti que cuidar a tu bebé, y en tu afán por procurar que crezca sano y feliz, es lógico que te surjan muchas dudas. Te ofrecemos las respuestas a esas preguntas que todos los papás de niños menores de 12 meses plantean en la consulta de su pediatra.

 

 

 

Respuesta a las dudas de las mamás sobre su recién nacido

Estornudos, manchas de la piel, regurgitaciones... El Dr. Fernando García-Sala explica característica de los recién nacidos que pueden alarmar pero que son normales. Fragmento del DVD "Primer mes" de la colección "Bienvenido a la vida". 

1. ¿Cómo le curo el cordón umbilical?

La higiene del cordón es fundamental para evitar infecciones. Mantén la zona seca y bien limpia hasta que se caiga, lo que suele ocurrir entre la primera semana y la cuarta. Humedece una gasita en alcohol de 70ºC o clorhexidina y limpia muy suavemente el muñón, cuidando de no empaparlo. Después, protege la pinza con una gasa seca, que debes cambiar varias veces al día.

2. ¿Puedo cogerle en brazos si llora?

Claro. Aunque hay quien afirma que es mejor frenar las demandas “excesivas” de los bebés, cada padre puede elegir la forma en la que quiere educarle y la relación que desea establecer con ellos. Probablemente es peor dejarle llorando solo en su cuna que tomarlo en brazos, al menos, para tratar de saber qué le pasa y qué está demandando.

3. ¿Por qué está tan amarillo?

Puede que tenga ictericia, un trastorno habitual en los recién nacidos causado por un aumento de la bilirrubina en la piel y la sangre. Si ocurre durante los primeros 7-10 días de vida, los niveles de bilirrubina no son excesivamente altos, las deposiciones del bebé son normales y su estado general es bueno, no tienes de qué preocuparte, pero consulta con el pediatra.

4. Tiene las mamas hinchadas, ¿es normal?

Sí, por la acción de los estrógenos –hormonas maternas que, durante la gestación, agrandan los pechos de la embarazada y los preparan para la lactancia–, que han atravesado la placenta y llegado hasta él y tardan unos días en eliminarse tras el parto. No te alarmes si las mamas si sus mamas –sea niño o niña– están algo abultadas o sus pezones segregan gotitas de leche. No tiene tratamiento, es temporal y desaparece espontáneamente a los pocos días de vida –un mes como máximo–. No toques los pechos ni los presiones para intentar extraer la leche.

5. ¿Cómo alivio el cólico del lactante ?

Si el pediatra se los ha diagnosticado a tu bebé, paciencia, porque no hay ningún tratamiento eficaz para combatirlo y desaparecen de forma espontánea entre el tercer y el cuarto mes de vida, ya que su sistema digestivo va madurando. Mientras tanto, prueba algunos remedios para aliviarle: cogerle en brazos y mecerle cantando una nana; salir a dar un paseo; darle un baño tibio, y un suave masaje en la tripa, y mantén la calma ante el llanto de tu hijo. Si no lo consigues, pide a alguien que te sustituya e intente tranquilizarle. El bebé nota tu estado de ánimo al cogerle, al hablarle, y se contagiará de tus nervios.

6. ¿Cada cuánto tiempo le doy el pecho ?

Las primeras semanas, cuando el bebé lo pida. Ellos son los únicos que saben cuándo tienen hambre. Después de las primeras semanas, la madre ya conoce bien la forma de responder del bebé y puede empezar a organizar ciertos horarios en función de otros factores.

7. ¿Debe hacer caca tras cada toma?

En los lactantes que toman pecho la frecuencia de las deposiciones es muy variable. Hay bebés que hacen caca después de cada toma, y hay otros que tardan varios días –incluso cinco– en hacer una deposición.

8. ¿ Cómo preparo su biberón?

Puedes usar agua del grifo –hervida durante 1-2 minutos– o agua mineral natural embotellada. Añade la leche en polvo siguiendo las pautas del fabricante y utilizando un cuchillo para nivelarla a la altura del borde del cacito; no aprietes para que entre más ni la dejes escasa, pues las medidas están calculadas de manera que no sea necesario hacerlo. Coloca la tetina y la tapa y agita el biberón. Comprueba la temperatura de la leche dejando caer unas gotas sobre la cara interior de tu muñeca. 

9. ¿Por qué regurgita después de comer?

Las regurgitaciones tras las tomas son muy frecuentes, y si no afectan a la ganancia de peso del lactante, no hay que preocuparse. Son más comunes en los bebés que llenan mucho su estómago, y que al eructar, expulsan parte de la leche que tomaron. Puede ser útil intentar que eructen a mitad de la toma para que el estómago no se distienda tanto. Si los vómitos afectan a la ganancia de peso, será necesario estudiar al niño para descartar problemas de salud.

10. ¿Cada cuánto tiempo le baño?

Por lo general, se recomienda esperar a que se le caiga el cordón umbilical, aunque ya muchos pediatras permiten el baño desde recién nacido, siempre que se seque bien el área del cordón. Usa siempre jabón de pH neutro, diluyéndolo en el agua, sin aplicarlo directamente sobre su piel.

11. ¿Tengo que ponerle crema tras cada cambio de pañal?

No abuses de las cremas, aunque deben utilizarse tras el cambio en aquellos niños con tendencia a irritaciones o dermatitis en esa zona. Procura dejarle a menudo con el culito al aire, y recuerda que los polvos de talco están prohibidos en los cuidados del bebé. Recurre al tradicional método del agua y jabón.

12. ¿Le pongo el chupete?

El chupete plantea problemas si se utiliza en los primeros días de vida del bebé, ya que puede dificultar que se agarre bien al pecho. Desde entonces, puede ser útil para los niños más irritables, ya que les calma y les reconforta.

13. ¿Cómo debo abrigarle?

Lo justo para que no pase ni frío ni calor. Un exceso de abrigo es responsable de muchos casos de temperatura corporal elevada, que se confunde con fiebre, y de sudamina en los recién nacidos. La recomendación general es ponerle una prenda de ropa más que lo que tú llevas.

14. ¿Cada cuánto tiempo hay que medirle y pesarle?

En la Maternidad le pesarán todos los días. Al llegar a casa, no vayas todos los días a la farmacia de la esquina para pesar a tu hijo. El pediatra lo hará por ti en las revisiones. Lo mismo ocurre con la medición de su talla.

15. ¿Cuánto peso debe coger al mes?

No hay una cifra estándar. Depende del patrón de crecimiento de cada niño y del tipo de alimentación. En general, debería ganar unos 150 gramos a la semana durante el primer mes. A medida que vaya creciendo, la ganancia de peso será menor. Sin embargo, hay bebés que engordan en valores más bajos, y eso no significa que estén fuera de la normalidad.

16. ¿Cómo le coloco para dormir?

Boca arriba como medida de prevención de la muerte súbita. Ponerle de lado no es muy recomendable, ya que es una postura difícil de mantener para los bebés, que se pueden mover y quedar boca abajo. Cambia de postura su cabecita para evitar causarle deformidades posturales del cráneo.

17. ¿Cuándo puedo sacarle de paseo?

Desde que sale del hospital, salvo que haga excesivo calor o frío, que llueva... Comienza con un paseo de media hora, que puedes ir alargando a medida que pasan los días. Lleva más ropa en el bolso por si el tiempo cambia bruscamente, evita la exposición directa al sol, y ponle crema de alta protección.

18. No fija la mirada, ¿verá bien?

Con frecuencia el recién nacido bizquea, debido a una cierta laxitud en los músculos oculares. A los 4-6 meses ya es capaz de mover sus ojos de manera coordinada y de enfocar la mirada. Pero si pasado ese tiempo, el bebé sigue sin alinear sus ojos, hay que consultar con el pediatra porque puede tratarse de un estrabismo causado por un problema en la vista.

19. ¿A qué edad puedo pasarle a su habitación?

Los pediatras recomiendan esperar, al menos, hasta los seis meses. A partir de entonces, dejar que los niños duerman solos ha de ser una decisión familiar. No hay problema en que pasen la noche con sus padres varios meses más, si lo creen conveniente.

20. ¿Cuándo hay que llevarle al pediatra?

Cuando los padres noten que algo no va bien y que el bebé no se comporta como es habitual. También si esta muy decaído, tiene una fiebre muy alta que no cede, tos intensa y/o prolongada, dificultad respiratoria, irritabilidad o diarreas intensas con signos de deshidratación. Y por supuesto, siempre que exista un accidente o una sospecha de intoxicación.

21. ¿Qué hago si tiene fiebre?

Primero debes confirmarlo. Para medir su temperatura es mejor hacerlo por vía rectal. Si la temperatura rectal es de 36,5-37,5 ºC, es normal; si llega a 37,9 ºC, puede deberse a un ambiente demasiado caluroso o a que está muy abrigado; y si supera los 38 ºC, entonces el bebé tiene fiebre. Aligera su ropa y acude al pediatra, sobre todo si tiene menos de tres meses.

22. ¿Se pueden calmar las molestias de los dientes?

Algunos niños tienen molestias por la salida de los dientes, pero otros pasan su dentición sin enterarse. No hay mucho que puedas hacer para prevenir las molestias, aunque sí puedes aliviarlas. Lo más eficaz, sin duda, es la administración de analgésicos para calmar el dolor, siempre que el pediatra los prescriba. Además, puedes facilitarle un mordedor –ponlo unos minutos en el congelador para que esté fresquito– y evitar darle su comida muy caliente.

23. ¿Puedo limpiarle las encías?

La higiene bucodental debe empezar desde los primeros meses de vida. Pasa una gasita mojada por las encías y la lengua, sobre todo si al bebé le ha salido su primer diente y ya toma purés. Hazlo suavemente para no irritar las encías.

24. ¿Debo darle suplementos vitamínicos?

Desde el primer mes de vida se recomienda el uso de vitamina D, en especial en los bebés alimentados al pecho –las leches de fórmula están enriquecidas con este nutriente–. El resto de las vitaminas no son necesarias si el niño tiene una alimentación equilibrada. No obstante, pueden estar indicadas en casos de déficit nutricional.

25. ¿Cuándo introduzco la alimentación complementaria?

Se suele introducir a partir de los cuatro meses en forma de cereales sin gluten. Las frutas y las verduras se inician, en general, a los seis meses, cuando el bebé es capaz de sacar la lengua para rechazar la comida cuando ya no quiere más, o cerrar la boca y mover la cabeza hacia un lado. Este reflejo evita, en parte, que los padres sobrealimenten al niño.

Asesoramiento: Dr. Jesús Martín-Calama, pediatra del Hospital Obispo Polanco, de Teruel.

Gema Martín