Cómo calmar el hipo del bebé

Muy frecuente y molesto

Junto con las regurgitaciones, el hipo es muy frecuente después de las comidas. Estos son pequeños trucos para terminar con el hipo.

 
biberon

El hipo se produce cuando la comida que ingiere el bebé presiona sobre el diafragma que se contrae de forma involuntaria. El efecto de estas contracciones es que se cierrra la glotis. De allí estas sacudidas y ruido característicos. El hipo no impide respirar pero es bastante molesto. Se va por sí solo al cabo de unos minutos. 

Para prevenirlo, es importante que el bebé eructe después de las comidas y a continuación, acostarle. En plena sesión de hipo, manténle de pie contra tu pecho y frota su espalda. Procura que trague algo de agua. Deglutir suele calmar el hipo.

Circula un truco que se debería evitar por ineficaz y agresivo en un niño tan pequeño. Se trata de la gota de limón sobre la lengua del bebé.

 

Magda Campos