Cabeza deformada tras el parto

¿Se le pondrá bien?

Pasar por un canal tan estrecho como el del parto y permanecer muchas horas en la misma posición puede provocar que la cabeza de tu hijo no tenga el aspecto redondo que esperabas.

 

Venir al mundo es un trabajo duro y complicado para el bebé, que debe bajar por un túnel muy estrecho, tu útero. Pero este no es el único factor que provocará que su cabeza adquiera una forma apepinada o se aplane en la parte trasera. Su cráneo aún es muy inmaduro y los huesos que lo forman, llamados  fontanelas, no se han fusionado del todo. La fontanela posterior no se cierra por completo hasta los seis meses y la anterior, entre los 12 y los 18. Hasta que esto ocurra, puedes notar una ligera falta de redondez en su cabeza.

Por qué su cabeza parece deformada

Tres son los factores fundamentales que provocan deformidades craneales:

  1. El trabajo del parto. Para nacer, tu hijo debe descender por el estrecho canal del parto y su cabeza logra abrirse paso precisamente gracias a esa plasticidad que posee. La presión a la que se ven sometidas las fontanelas hace que se desplacen de tal forma que los pequeños llegan al mundo con la carita congestionada, la nariz aplastada y la cabeza ligeramente deformada. Los niños nacidos por cesárea no lo suelen presentar de forma tan acentuada, pero la comprensión uterina y el tiempo que han pasado encajados causan también cierta deformidad. 
  2. Empleo de instrumental en el parto. El uso de fórceps o ventosas, además, puede ocasionar la aparición de hematomas circulares o laceraciones en el cuero cabelludo que no suelen revestir gravedad y que se curan en unos días.
  3. Permanecer en la misma postura. Desde hace años, los pediatras recomiendan que los niños duerman boca arriba, pues esta posición reduce el riesgo de padecer muerte súbita del lactante. Pasar demasiadas horas en esta postura, dada la moldeabilidad de su cráneo, puede hacer que este se deforme en uno de sus lados –patología que denominamos plagiocefalia– o que parezca plano –braquicefalia.

Cómo evitar que su cabeza se deforme

Las deformidades craneales propias del trabajo de parto suelen solventarse en unos 15 días sin necesidad de hacer nada. Para que el problema no persista ni se agrave, puedes poner en práctica estos consejos:

  • La regla del tercio. En tanto en cuanto la plagiocefalia puede presentarse por pasar demasiado tiempo boca arriba, reduce este factor de riesgo cambiando la posición del bebé y colocándole también sobre el lado derecho y el izquierdo, nunca boca abajo mientras duerme pues se eleva el riesgo de muerte súbita del lactante. Hablamos de "regla del tercio" porque puedes ponerle en esa proporción durante el tiempo que pase descansando. Si, por ejemplo, son nueve horas, tres boca arriba, tres del lado derecho y tres del lado izquierdo. 
  • Tummy time. Podríamos traducir esta propuesta de especialistas americanos como "tiempo sobre la tripita" y consiste precisamente en colocar al bebé boca abajo durante sus ratos de juegos sobre el pecho de papa o mamá o sobre la cama, tanto para prevenir las deformidades craneales como para fortalecer la musculatura del cuello. Permanecer en esta posición mientras está despierto y vigilado no es peligroso. Si tu hijo aún no sostiene la cabeza, puedes poner tu mano sobre su culete para hacer de contrapeso o enrollar una toalla bajo su pecho para elevarle ligeramente. 

Los posibles tratamientos

Si pasados los seis meses desde el nacimiento tu bebé sigue presentando deformidad, su pediatra puede recomendarte un tratamiento con bandas ortopédicas –una especie de casco–, pues es hasta el año cuando mejores resultados se obtienen con este método.

Además, diversas marcas de puericultura han desarrollado unos cojines que por su forma y material reducen la presión en la cabeza hasta cuatro veces, permitiendo que su cráneo crezca de forma normal y no se den deformidades. 

 

Laura Jiménez