Alimentos que alivian los resfriados

Eficaz y natural

Algunos alimentos contienen principios activos que pueden ayudar a superar los catarros. Aprovecha los recursos de tu despensa.

 
Niño acatarrado

La cebolla

Es la estrella de cualquier dieta anti-resfriados debido a las propiedades medicinales de su esencia y de las sustancias volátiles que provocan lagrimeo cuando se corta. Una cebolla troceada junto a la cabecera de la cama favorece la expectoración, alivia la constricción de bronquios y calma la tos.
Cómo se la doy: lo mejor es tomarla cruda pero no suele agradar a los niños por su sabor fuerte. Puedes aprovechar sus efectos haciendo inhalaciones de sus vapores. Trocea y pon a hervir una cebolla en medio litro de agua. Déjala durante un rato en la habitación donde está el niño.

El ajo

Es uno de los mejores agentes antibacterianos naturales. En gripes y resfriados, resulta muy útil para aliviar la congestión nasal. También se usa para tratar la garganta irritada. Comer varios dientes de ajo crudo es el mejor remedio casero ante los primeros síntomas de resfriado.
Cómo dárselo: no es del agrado de todos los niños aunque a algunos les encanta su sabor fuerte. Para que vayan familiarizando con el ajo, lo puedes introducir en ensaladas, frotando el cacharro con un diente aplastado antes de poner las verduras o frotando el cuchillo con el que vas a cortarlas. También puedes introducir dientes de ajo pelado en un frasco de aceite de aliñar ensaladas.

El puerro

Comparte muchas propiedades con el ajo y la cebolla con la ventaja de tener un sabor más dulce y delicado. Es rico en selenio, un estimulante del sistema inmunitario. También contiene mucha vitamina C y E, ambas con propiedades antioxidantes y protectoras. Es indicado en caso de laringitis, faringitis, afonías y bronquitis.
Cómo dárselo: en purés, mezclado con zanahorias mejor que con leche o patatas, alimentos que, según la medicina naturista, producen muchos mocos.

El limón

Es un poderoso aliado contra catarros, gripe y bronquitis. Su esencia es bactericida y antiséptica y los flavonoides presentes en su pulpa y en su corteza protegen las mucosas y refuerzan la acción de la vitamina C que contiene.
Cómo se lo doy:
En infusión en caso de faringitis, amigdalitis o dolor de garganta. Cepilla bien la corteza para eliminar restos de pesticidas. Retira la piel con cuidado de no llevarte la parte blanca. Colócala en un recipiente y vierte agua hirviendo como si estuvieras haciendo un té. Tapa el recipiente y espera 15 minutos. Endulza la infusión con miel.
En zumo, diluido con agua y endulzado con miel o azúcar, ayuda a eliminar toxinas y es un tónico para los bronquios.

 

Maite Izquierdo