Llega Bexsero, la vacuna contra la meningitis B

Una enfermedad poco frecuente pero muy grave

10/09/2014

La meningitis producida por el serotipo B puede llegar a ser una enfermedad grave, pero afortunadamente las Agencias Europa y Española de medicamentos ya han aprobado una vacuna que podría evitar un alto porcentaje de los casos.

 
Niño vacunándose

Fue un problema de salud muy importante en España, pero desde que se introdujera la vacunación sistemática en el año 2000, la meningitis C prácticamente se ha erradicado. Ahora gracias a más de 20 años de investigación y al desarrollo de una tecnología pionera, la vacunología inversa, contamos con una nueva arma contra la causada por el serogrupo B, que si bien no es un trastorno muy prevalente –se producen entre 400 y 600 casos cada año en nuestro país–, resulta muy grave pues afecta a lactantes y niños hasta 5 años y jóvenes entre 15 y 24 años y tiene graves consecuencias: fallecimiento –en uno de cada 10 casos aproximadamente–, amputaciones de miembros, sordera y déficits neurosensoriales entre el 20 y 30 % de los casos.

Novartis ha logrado desarrollar la vacuna Bexsero, que ha sido aprobada por la Agencia Europea del Medicamente y que ha empezado a utilizarse en España en el ámbito hospitalario y para la vacunación de los grupos de riesgo.

Sus síntomas

Esta enfermedad se produce por una bacteria, el meningoco B, y sus síntomas son muy inespecíficos. En los primeros momentos de la infección no es posible diferenciar una meningitis grave de otra leve, o de un proceso más banal. Sin embargo, dentro de estas limitaciones hay una serie de señales que hacen aconsejable la evaluación del pequeño por su médico. Entre las más frecuentes destaca la fiebre alta que no cede bien con los antitérmicos, afectación del estado general, mala coloración en la piel, frialdad en las extremidades, presencia de manchas rojo-azuladas en forma de puntos o que confluyen formando pequeños hematomas, rigidez de la nuca, cefalea y vómitos. Aunque todos estos aspectos no implican inequívocamente una meningitis, hacen necesaria descartarla.

Estos síntomas son comunes a la meningitis C pero una de sus diferencias es que el meningococo B afecta, con más frecuencia, a lactantes y niños pequeños. Por eso, aunque se manifiesta de la misma forma, el modo en que se expresa el paciente varía. En el caso del dolor de cabeza, un niño mayor puede decirlo directamente, pero un lactante llorará de forma inconsolable o se mostrará irritable.

El tratamiento indicado en estos casos consiste en la administración de un antibiótico lo más precozmente posible desde el diagnóstico, aunque no siempre resulta eficaz. En este sentido, la nueva inmunización será la mejor manera de hacer frente a esta patología.

¿Qué es la ‘Bexsero’?

Así se llama la primera vacuna frente a la meningitis B desarrollada a través de la vacunología reversa, una técnica que crea la inmunización a partir del propio “cerebro” del microorganismo que produce la enfermedad, es decir, sus genes, seleccionando las proteínas con más posibilidades de producir la inmunidad. En este sentido, si funciona como se ha comprobado en los estudios realizados hasta este momento y se incorpora a los calendarios vacunales, se podrían evitar, al menos, el 70 o el 80 por ciento de los casos de enfermedad por meningococo B.

En la presentación de esta vacuna en Madrid, el Doctor Federico Martinón, pediatra e investigador del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, comentó que lo más recomendable sería administrarla a los lactantes a partir de dos meses en pautas de dos o cuatro inmnizaciones dependiento de los casos. 

El caso español

Bexsero fue aprobada en enero de 2013 por la Unión Europea y ya puede adquirirse libremente en las farmacias de los países de la Unión Europea, Australia y Canadá y se encuentra en proceso de aprobación acelerada en los Estados Unidos. La provincia de Quebec, en Canadá, ya la ha incluido en su calendario vacunal como una inmunización financiada y Reino Unido está negociando el precio con la farmacéutica para hacer lo propio.

El caso español es algo diferente. Tras la aprobación de la vacuna por la Agencia Española del Medicamento, el Ministerio de Sanidad ha decicido limitar su uso al ámbito hospitalario. Como explicó la Dra. Teresa Hernández, pediatra, jefa de Serrvicio del Hospital Gregorio Marañón y miembro del Comité asesor de vacunas de la Asociación Española de Pediatría, "esta vacuna se está administrando a pequeños enfermedades asociadas, como aquellos que padecen déficits de complemento o extirpación de bazo, algo muy excepcional, y al personal de laboratorio que trabaja con la bacteria. Los estamentos públicos solicitan estudios que prueben su efectividad, algo difícil de lograr si no se vacuna a la población general. Lo bueno de las vacunas es que se use en el total de los posibles pacientes no solo porque así todos estarán protegidos sino también por la protección del grupo: si hay más niños vacunados y por tanto que no padecen la enfermedad lograremos que haya menos casos y menos riesgo de contagio", explicó.

Puede que aún falten años para que la vacuna contra el meningococo B se incluya de forma sistemática en los calendarios vacunales de nuestras Comunidades Autónomas porque, como comentaron en la presentación de esta innovación, "una cosa es aprobarla y otra financiarla". Por eso, y pese a que la situación ideal sería que todos los recién nacidos fuesen vacunados de forma gratuita, los especialistas insisten en que al menos debería ser de venta libre en las farmacias para que los padres puedan adquirirla e inmunizar a sus hijos.

Pese a la importancia de la vacuna, ambos especialistas insistieron en la necesidad de esperar a que las autoridades sanitarias aprueben la venta libre en nuestro país y desaconsejaron tajantemente el "turismo vacunal" que tan de moda parece haberse puesto por la vacuna de la varicela. La Dra. Hernández lo justificó así: "nuestra obligación como especialistas es informar a los profesionales de los medios disponibles para luchar contra una enfermedad y la mejor manera de hacerlo es intenter erradicarla. Es una cuestión de responsabilidad con el paciente iniciar un diálogo con el Ministerio, las sociedades médicas y los laboratorios para ir dando los pasos necesarios para la aprobación de la venta libre e inclusión en el calendario vacunal, algo que no tiene por qué ocurrir a la vez. Pero esto no supone que tengamos que irnos a otros países a por la vacuna o comprarla por Internet pues no podemos asegurar que se haya transportado y conservado adecuadamente y las consecuencias pueden ser peores".

 


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