En verano, vigila la temperatura del bebé

Cuidado con el exceso de calor

Los bebés son especialmente sensibles a los cambios de temperatura. Este verano, toma medidas para que el calor no afecte a su salud.

 
Niño con el termómetro

El sistema termorregulador de los recién nacidos aún no se ha desarrollado correctamente cuando vienen al mundo, lo que les hace vulnerables al frío y al calor. Pero, tranquilidad, porque en tan solo dos o tres días habrá madurado.

En las primeras horas de vida…

Nada más nacer, el bebé no produce calor y tiene mucha facilidad para perderlo. Un recién nacido no tiene la capacidad de contraer los músculos, de tiritar, y tampoco tiene un metabolismo activo que provoque esas reacciones químicas. Además, su superficie corporal expuesta al ambiente es alta. Por eso, tiende a acurrucarse para no exponer al aire la parte central de su cuerpo, la tripa, el abdomen...

Otro mecanismo para prevenir la pérdida de calor es la vasoconstricción, que consiste en enviar menos sangre a la piel. Pero este mecanismo tampoco está maduro en los recién nacidos, por lo que dependen de las atenciones que le prestan los adultos. Tu hijo necesita algo más de abrigo que un niño mayor, sobre todo si es prematuro. Bastará con ponerle una capa más de ropa de la que se pone un adulto.

Algunos consejos

Estas sencillas medidas te ayudarán a evitar el sobrecalentamiento.

  • Mantén una temperatura ambiente en casa entre 21 ºC y 23 ºC y sal de paseo aprovechando las horas frescas del día y evitando las centrales.
  • Si el bebé está con lactancia exclusiva, dale el pecho a demanda. También puedes darle algo de agua. El sudor ayuda a regular la temperatura, y un lactante suda más si su organismo tiene disponibilidad de agua.
  • No olvides que en verano también puede enfriarse. Evita los baños prolongados en el mar o en la piscina.

 

Atenta a...

El recién nacido debe tener una temperatura entre 35,5 ºC y 37 ºC. Si supera esa cifra y, además, muestra temblor, irritabilidad, letargo o adormecimiento, y tiene la carita más roja de lo normal, tu hijo tiene un exceso de calor. Quítale algo de ropa y llévale a un lugar fresco. Si al hacerlo, sigue decaído, poco reactivo, y con una temperatura alta, acude al médico. Él valorará si se trata de un pico febril debido a algún proceso vírico –o bacteriano–, o de un golpe de calor.

Asesoramiento: Dr. Jorge Martínez Pérez, pediatra del Hospital Infantil Niño Jesús, de Madrid

 

Gema Martín




Elige y compra en Amazon