Qué es y cómo tratar la dermatitis atópica

Una inflamación de la piel muy frecuente en niños

La dermatitis atópica sobre todo la sufren los más pequeños. Y con ellos, que tienen una piel tan sensible, es fundamental extremar los cuidados. Te explicamos cómo hacerlo.

 
Dar crema al bebé

Las dos fases de la enfermedad

En la mayoría de los casos, la enfermedad se manifiesta por primera vez antes de que el bebé cumpla los seis meses, “casi siempre en los tres primeros”, apunta el Dr. Martínez Pérez. Es lo que se llama la fase del lactante de la dermatitis atópica, que dura hasta los dos años y se caracteriza por la aparición de  eccemas en la cara. “El brote comienza con un enrojecimiento de las mejillas, que pronto se cubren de pequeñas vesículas que se secan y dan lugar a costras; eliminadas éstas, la piel queda enrojecida y con escamitas hasta el siguiente brote. Más tarde, el eccema progresa desde las mejillas y se extiende por la cara –exceptuando el triángulo nasolabial, que forma la zona entre la nariz y los labios–, el cuello y el cuero cabelludo”, señala el pediatra. Estas lesiones también se pueden extender al tronco y a las extremidades, aunque los pliegues de los codos y de las rodillas siempre permanecen libres de eccemas en la fase del lactante. 

Otro síntoma típico de esta enfermedad es el picor, que el bebé manifiesta a través de crisis de llanto y de agitación nocturna, hasta que aprende a rascarse, algo que ocurre en torno a los tres meses. 

A partir de los dos años, comienza la fase infantil de la dermatitis que puede extenderse en los codos y rodilllas. Aliviar el picor y evitar en lo posible nuevos brotes son los objetivos fundamentales del tratamiento de la dermatitis atópica.

Mucha hidratación 

Si la principal característica de esta enfermedad es la piel seca, gran parte del esfuerzo terapéutico ha de dirigirse a hidratarla. “La sequedad se tratará con cremas y emolientes para pieles atópicas, y los baños han de ser cortos, con agua templada y geles o aceites especialmente indicados para bebés con dermatitis”, aconseja el Dr. Martínez Pérez. 

Tras el baño, seca a tu bebé con toquecitos de la toalla, sin frotar, y usa ropita de algodón, nunca de lana o de tejidos sintéticos. Si ya se rasca, pero es muy pequeño para entender que no debe hacerlo, ponle manoplas siempre que te sea posible. En casa, mantén una humedad en torno al 50 por ciento y evita la presencia de plantas, animales y objetos que puedan almacenar polvo. En cuanto a la medicación, el dermatólogo será el que decida si necesita corticoides para la inflamación y antihistamínicos para el picor.

Asesoramiento: Dr. Jorge Martínez Pérez, médico adjunto del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús, de Madrid.

 

Gema Martín