Las cardiopatías congénitas en niños

La detección precoz, fundamental

Las cardiopatías congénitas afectan a 8 de cada 1000 recién nacidos. La detección precoz y el tratamiento y vigilancia de estas patologías permite que los niños puedan llevar una vida normal.

 
Niño en el médico

Las cardiopatías congénitas son lesiones anatómicas de una o varias de las cuatro cámaras cardiacas, de los tabiques que las separan o de las válvulas y zonas de salida por donde sale la sangre del corazón. Estas malformaciones causan un funcionamiento anómalo del músculo cardiaco y, dependiendo de su gravedad y tipo, pueden causar diversos problemas a los pacientes.

Cardiopatías congénitas en niños

Las cardiopatías congénitas no son una lesión infrecuente en la infancia, se estima que afectan a 8 de cada 1000 recién nacidos. La detección y el tratamiento precoz del músculo cardiaco son fundamentales para intentar que la situación clínica y la vida diaria del niño se vean lo menos afectadas posibles.

En los niños mayores, una lesión no tratada puede condicionar su vida futura, ya que impide que el corazón siga latiendo y latiendo bien, lo que disminuya su esperanza de vida.

El camino al diagnóstico

Hoy en día, la detección médica de las cardiopatías se lleva a cabo en los primeros días, semanas o meses tras el nacimiento, cuando no incluso durante la propia gestación gracias a los avanzados ecógrafos con que hoy cuentan las maternidades. Esa detección precoz permite planificar el tratamiento médico o quirúrgico que nuestro pequeño necesita.

La gran mayoría de las cardiopatías congénitas son susceptibles de una corrección total y definitiva o casi definitiva, permitiendo que el niño disfrute de una vida normal.

Se han descrito más de 50 tipos de lesiones diferentes y, en muchas ocasiones, se combinan varias lesiones en un mismo niño y ciertos nombres de cardiopatías engloban realmente varias anomalías.

La importancia de la investigación

El camino hacia la detección y el tratamiento curativo de las cardiopatías congénitas no sería posible sin la investigación diaria de científicos y sanitarios y el día a día de las familias afectadas sería mucho más complejo si no contasen con esos avances y con el apoyo constante de profesionales y asociaciones que se vuelcan en hacer más felices a estos pequeños.