El virus zika, qué es y cómo se transmite

Los mosquitos, fuente de transmisión

01/02/2016

Hasta nueve países de América ha confirmado casos de afectados por el virus zika, una enfermedad transmitida por la picadura de un mosquito.

 
Virus zika

“Virus zika”. Ese el nombre de la enfermedad más comentada en las primeras semanas del 2016 por el alto número de casos diagnosticados en países de América, sobre todo en Brasil. Tal es su grado de expansión y la velocidad a la que se extiende que la Organización Mundial de la Salud ha elevado la alerta a emergencia sanitaria mundial. Analizamos las claves para comprender esta enfermedad.

¿Qué es el virus zika?

Es un virus similar al del dengue o la fiebre amarilla que se diagnosticó por primera vez en 1947 en Uganda. Hasta 2007 era prácticamente desconocido pero la isla de Yap y algunas de los Estados Federados de Micronesia padecieron un brote que afectó a más de 8000 personas y puso sobre a los epidemiólogos en alerta.

¿Qué países están afectados en la actualidad?

Según los datos aportados por la Organización Mundial de la Salud, en 2015 se confirmaron casos de esta enfermedad en nueve países de América: Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Surinam y Venezuela. También se han diagnosticado en pacientes de Estados Unidos, España y Portugal, entre otros, pero en este caso hablaríamos de “enfermedades importadas”, ya que los pacientes habían viajado a países como Brasil y El Salvador donde sufrieron la picadura del mosquito que causa el zika y en su viaje de regreso ya estaban afectados.

¿Cómo se transmite?

La principal vía de transmisión es la picadura de un mosquito, el Aedes aegypti, que también contagia el dengue, pero no la única. Puede haber transmisión perinatal (de una mujer embarazada al feto), sexual (pues el virus permanece en el semen durante más tiempo) y sanguínea.

¿Cuáles son sus síntomas?

En la mayoría de los casos el zika permanece asintómatico y, de causar síntomas (sólo uno de cada 4 pacientes los tienen), suelen ser leves. Las manifestaciones clínicas más frecuentes son manchas rojas en la piel, fiebre intermitente de menos de 39 ºC, manchas en los ojos, dolor de los músculos y articulaciones, cefaleas, conjutivitis no purulenta y edema en las manos y pies. Con menos frecuencia puede aparecer dolor de garganta, vómitos, tos, diarrea, falta de apetito y presencia de sangre en el semen.

La enfermedad suele tener un tiempo de incubación de tres a 12 días y los síntomas desaparecen en entre tres y siete días, salvo los dolores musculares y articulares que podrían persistir durante un mes.

¿Tiene tratamiento?

No hay vacuna que prevenga el virus zika y el tratamiento del mismo se limita al de sus síntomas: antitérmicos para la fiebre, reposo para los dolores musculares, antihistamínicos para las erupciones cutáneas y mucha hidratación. Debe evitarse el ácido acetilsalicílico y los antiinflamatorios por el riesgo de hemorragia que conllevan.

¿Cómo puede evitarse?

Ya que el contagio se produce por la picadura de un mosquito, se recomienda usar mosquiteras siempre que sea posible, dormir con una colocada a modo de dosel e impregnarla con insecticida además de usar repelentes cutáneos y ropa que cubra las extremidades.

El mosquito prolifera en agua estancada limpia, por lo que es importante evitar que esta se acumule en neumáticos, macetas, cubos y cualquier otro recipiente abierto.

¿Qué ocurre si se contrae en el embarazo?

En Estados Unidos, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades ha recomendado a las embarazadas no viajar a países afectados por el virus ni sus vecinos. Mientras, en Brasil, uno de los países más afectados, las autoridades aconsejan que sean especialmente rigurosas con el uso de repelentes, eviten los horarios y lugares en lo que haya presencia de mosquitos, vistan ropa que proteja la mayor parte de su cuerpo y usen repelentes. El gran riesgo de contraerlo en el embarazo es que se sabe que puede haber transmisión materno-fetal pero no cómo actúa sobre el feto.

¿Qué relación tiene el zika con la microcefalia?

Hasta ahora no se había descrito relación entre ambas enfermedades, pero la alta incidencia de casos de microcefalia en Brasil hizo que los médicos se pusieran en alerta en noviembre de 2015 ante el aumento de casos de zika que también se había registrado. La sospecha se confirmó tras analizar las muestras de sangre de un bebé fallecido por microcefalia y que también estaba contagiado por el virus. Aún se desconoce cómo actúa el virus en el cuerpo humano ni qué mecanismo hacen que acabe desarrollándose una microcefalia pero esta se considera la complicación más peligrosa, sobre todo en los bebés. Estados Unidos también ha descrito un caso de microcefalia en un niño nacido en Hawai cuya madre se habría infectado en un viaje a Brasil que hizo en primavera.

 

Laura Jiménez