Cómo bajarle la fiebre

¿Será grave?

Tener fiebre no es grave pero sí bastante molesto, sobre todo para los niños. Aquí tienes las medidas a seguir para bajársela y aliviar las molestas mientras actua el antitérmico. 

 
Niña con fiebre

Las huidas precipitadas a Urgencias porque el niño tiene fiebre son más frecuentes e innecesarias de lo que deberían. Ante cualquier sospecha de fiebre, cuando el niño esté caliente al tacto o se muestre incómodo o intranquilo, hay que recurrir al termómetro. La temperatura normal oscila entre los 35’5º y los 37’5º. Se considera que un niño tiene fiebre cuando su temperatura supera los 38º.

Cómo le tomo la fiebre

Para los menores de cuatro años, la mejor manera de tomar la temperatura es por vía rectal, ya que no toleran el termómetro en la boca ni logran sostenerlo en la axila. A partir de los 4 años, se puede tomar en estas dos zonas. La vía oral es la más exacta, pero hay que evitar el termómetro de mercurio para prevenir roturas y accidentes.

Cómo actuar

Una vez determinado que el niño tiene fiebre, si la temperatura es superior a 38º o si tiene dolores o molestias, dale un antitérmico (paracetamol o ibuprofeno) y procura que esté tranquilo hasta que se le baje. No le des aspirina, ya que el uso de ácido acetilsalicílico puede derivar en un  síndrome de Reye, una enfermedad que provoca la inflamación de las meninges y que puede tener consecuencias graves. 

El momento más molesto del proceso febril es cuando sube la temperatura. Se quejará de frío y tendrá tiritonas. En esos casos, hay que respetar sus deseos porque sus sensaciones corporales le avisan de lo que mejor le conviene. Si tiene frío, tápale con una mantita ligera. Si se queja de que sus pies están helados, dale un baño caliente de pies. Si le duele la cabeza, aplícale paños de agua templada que le aliviarán. No uses agua fría ya que se produciría un efecto vasoconstrictor y se obtendría el resultado opuesto.

Si se encuentra ya con fiebre alta, partir de los 39º y más, conviene que le des un baño de agua templada mientras haga efecto el antitérmico. Así conseguirás que le baje lo suficiente para aguantar hasta la siguiente toma de antitérmico. Llena la bañera con agua calentita para que al niño no le resulte desagradable. Debería estar a su temperatura corporal o un grado menos. Vete enfriándola poco a poco y riégale de agua con un cazo. Cuando se haya cansado, vístele y procura que esté tranquilo o que se duerma.

Existen algunos métodos tradicionales arraigados para bajar la temperatura, que pueden ser perjudiciales. No se debe arropar al niño para que “sude la fiebre” y las friegas de alcohol, que resultan útiles para los adultos, pueden tener efectos tóxicos en los niños. 

Cuándo acudir al médico

Cuando la causa de la fiebre no esté clara o cuando se prolongue más de 24 horas, conviene acudir a la consulta. También es recomendable hacerlo si el niño es menor de dos meses, si la fiebre es superior a 39º, si vomita frecuentemente, si muestra el cuello rígido o si ha sufrido convulsiones.

Por qué se produce la fiebre

La fiebre no es una enfermedad, sino un síntoma que nos indica que algo en el organismo del niño no está bien. Su sistema inmunológico responde ante los gérmenes, y la fiebre es un mecanismo de defensa que inhibe el crecimiento de los gérmenes malignos. En los mayores de dos años, las infecciones virales son la causa más común, pero también puede tener origen bacteriano: otitis, algunos tipos de bronquitis, infecciones urinarias, etc.

Beatriz García