La fluorización y el sellado de los dientes de los niños

Cómo prevenir las caries

Medidas tan sencillas como lavarse los dientes tres veces al día, usar enjuages con flúor o seguir una dieta baja en azúcares son eficaces para evitar las temidas y, en ocasiones, molestias caries. En el caso de los niños, los odontólogos cuentan con dos técnicas más: la fluorización y el sellado de los dientes.

 
Niña dentista

Está demostrado: el coste de las visitas y los tratamientos preventivos de las caries es mucho menor que el de los empastes y otros tratamientos que pueden requerir anestesia local, sedación o incluso anestesia general. Según diversos estudios, las caries son la enfermedad crónica más frecuente en niños, cinco veces más que el asma y siete que las alergias y ha aumentado su incidencia en los pequeños entre dos y cinco años.

Es por eso que los odontólogos concentran todos sus esfuerzos en evitar en lo posible la aparición de las caries. Para lograrlo cuenta con dos tratamientos:

- La fluorización. Consiste en la aplicación tópica de geles y barnices con una alta concentración de flúor sobre los dientes y muelas que aportan protección al esmalte durante un tiempo prolongado y son absolutamente seguros, ya que no se desprenden del diente.

Los geles se aplican en cubetas que el niño sujeta mordiendo entre uno y cinco minutos, dependiendo de su edad. Tiene un sabor agradable –fresa, naranja, ceraza o limón entre otros– y se aplican cada seis meses, tres si tu hijo tiene un alto riesgo de caries. Mientras, los barnices se aplican con un pincel sobre la superficie del diente y quedan adheridos a él durante más tiempo. El empleo de uno u otro método depende de cada niño.

- El sellado de los dientes. Cuando el odontólogo te diga que va a sellar los dientes de tu hijo en realidad pincelará las muelas de tu hijo con unos materiales adhesivos que tapan las fisuras y surcos de los dientes en la superficie por la que se mastica, impidiendo que la comida quede retenida en ellos. Es un método no invasivo, muy eficaz y que no daña el esmalte.

Y pese a que a que ambos son eficaces no logran evitar las caries por sí solos. Estas técnicas forman parte de un amplio abanico de medios de prevención que debes inculcar en tus hijos, como cepillarse correctamente los dientes tres veces al día, usar enjuages con flúor en casa, seguir una dieta baja en azúcares y visitar al dentista cada seis meses.

Asesoramiento: Beatriz Casillas, odontopediatra de Ortoclinik.

 

Laura Jiménez