Cómo enseñar a los niños a lavarse los dientes

Fundamental para su salud bucal

Tres veces al día, con una buena pasta de dientes, en el sentido adecuado y durante, al menos, dos minutos. Así debemos lavarnos los dientes. Inculca este hábito en tus hijos desde la infancia.

 
Niña lavándose los dientes

La boca es la puerta de entrada de todo lo que pasa a nuestro organismo, tanto lo bueno como lo malo. Tener una buena salud bucodental desde la infancia es fundamental para nuestra salud futura y, en el caso de los niños, la mayor parte de nuestra tarea consistirá en la prevención, que pasa por dos principios: la higiene y el ejemplo.

La boca debe cepillarse después de cada comida o, por lo menos, tres veces al día si comen en el colegio. Si nosotros no lo hacemos, difícilmente conseguiremos que ellos adopten este hábito.

En el caso de los bebés, limpiaremos su encía con una gasita humedecida en agua y envuelta en nuestro dedo índice después de cada toma de pecho o biberón. Empieza cuanto antes a hacerlo. En los niños, cuando ya tienen sus primeros dientes, debemos iniciar el cepillado. El cepillo debe ser adecuado a su edad y la pasta de dientes también; su etiquetado debe indicar una concentración de flúor de 500 partículas por millón (500 ppm ion fluoruro); una concentración superior podría dañar sus dientes.

Claves para acertar

Enseña a tus hijos estos trucos para que se lave los dientes correctamente.

- La cantidad de pasta de dientes no debe ser mayor a un grano de arroz, una cantidad mayor puede dañar sus dientes.

- Debe empezar y acabar siempre por el mismo sitio. Por ejemplo, acostúmbrale a comenzar por los molares de la parte superior izquierda, hacer el recorrido completo y pasar a la mandíbula inferior. El cepillado debe durar dos minutos. Puedes poner un reloj de arena en el baño o decirle que cante mentalmente una canción que dure aproximadamente ese tiempo para que lo calcule.

- Hasta que aprenda a cepillarse bien –destreza que dominará en torno a los 6 años– lo mejor es que primero los limpies tú y le dejes a él hacer una segunda pasada.

- Todo cepillado de los dientes debe completarse con un enjuague bucal, adecuado para los niños, que eliminará los posibles restos de dentífrico.

- Conviene iniciarles en el uso del hilo dental, que nos permite tener una mayor higiene entre los dientes.

- No olvidemos que el modelo para los niños somos sus padres. Si no les damos ejemplo siendo nosotros rigurosos con nuestra higiene, difícilmente ellos adoptarán este hábito.

Asesoramiento: Iván Malagón, odontólogo.

 

Laura Jiménez