Tétanos

Qué es el tétanos

A lo largo de su infancia tu hijo pasará por decenas de procesos víricos y bacterianos, golpes, caídas... Un sinfín de enfermedades del niño que te llevarán con relativa frecuencia a la consulta del pediatra. Te contamos qué es, qué síntomas causa y cómo tratar el tétanos en niños.

Tétanos

Qué es el tétanos

El tétanos es una enfermedad muy grave producida por el bacilo tetánico (Clostridium tetani). Las esporas de este germen son resistentes a la exposición solar, a la desecación e incluso a la ebullición. Por eso sobreviven en el suelo durante años y se pueden encontrar en el polvo doméstico, el agua salada y dulce, y en las heces de muchas especies. Las toxinas que produce este bacilo son uno de los venenos más potentes conocidos.

La infección ha disminuido mucho desde el empleo de la vacuna y la gammaglobulina. En los países en desarrollo continúa siendo una enfermedad frecuente y gravísima debido a la sobreinfección de heridas, otitis supuradas, rituales de circuncisión o sobreinfección del ombligo. En nuestro medio, las infecciones se producen a partir de heridas producidas al aire libre con astillas, clavos, cristales en personas incorrectamente vacunadas. Ante cualquier herida importante o quemadura se debe pensar siempre en la posibilidad de sobreinfección tetánica. Especial gravedad reviste el tétanos neonatal a través de la infección del muñón umbilical, en los hijos de madres mal inmunizadas.

Qué síntomas causa el tétanos

Tras la infección hay un período de incubación de 3 a 14 días antes de que aparezcan los síntomas.

La forma más leve, tétanos localizado, produce dolor y rigidez continua y espasmo de los músculos cercanos a la puerta de entrada del bacilo.

En la forma grave, el tétanos generalizado, el síntoma guía suele ser la contractura de los músculos de la mandíbula y del cuello, que provocan dificultad para masticar y para tragar. La afectación de los músculos de la cara provoca una sonrisa fija, forzada. En los días siguientes las contracturas musculares se extienden a las extremidades, tronco, musculatura abdominal y respiratoria. Las contracturas provocan espasmos inicialmente de segundos de duración, y progresivamente más largos. El enfermo está consciente y padece mucho por el intenso dolor que le provocan y la angustia debida a la dificultad para respirar. Cuando no se produce la muerte, la mejoría aparece a partir de la segunda semana y la recuperación es completa en uno o dos meses.

Cómo tratar el tétanos

La mejor forma de prevención es la vacunación. Terminado el calendario infantil, hay que continuar revacunando del tétanos cada 10 años, sobre todo en personas que tengan riesgo de sufrir heridas por su trabajo.

Actuación frente a una herida:

  • Limpiar siempre la herida con agua y jabón, retirando, si existen, cuerpos extraños (cristales, tela, astillas, tierra, etc.).
  • Si el niño está correctamente vacunado, no necesita más prevención que el cuidado de la herida.
  • Si han pasado más de 5 años desde la última dosis de vacuna antitetánica, se debe administrar una nueva dosis.
  • Si el niño está incorrectamente vacunado, se debe administrar gammaglobulina antitetánica, y al mismo tiempo (pero en otra zona del cuerpo) vacuna antitetánica.
 

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