Rubéola

Qué es la rubéola

A lo largo de su infancia tu hijo pasará por decenas de procesos víricos y bacterianos, golpes, caídas... Un sinfín de enfermedades del niño que te llevarán con relativa frecuencia a la consulta del pediatra. Te contamos qué es, qué síntomas causa y cómo tratar la rubéola en niños.

Rubéola

Qué es la rubéola

La rubéola es una enfermedad infecciosa, generalmente desprovista de gravedad, excepto si se contrae intraútero. Es menos contagiosa que otras enfermedades víricas que también provocan exantemas en la piel. Se transmite por el aire, en gotitas de saliva emitidas por enfermos al toser o al hablar. Puede presentarse en cualquier época de la vida, pero es más frecuente entre los dos y seis años. Como en otras infecciones víricas, si la madre está inmunizada, trasmite al hijo la inmunidad a través de la placenta, protegiéndolo durante los primeros 4-6 meses de vida.

Qué síntomas causa la rubéola

Existe un periodo de incubación, de dos a tres semanas, que es completamente asintomático. A continuación hay síntomas de catarro nasal leve, y en 24 o 48 horas aparece el exantema característico. Se trata de una erupción de mediana intensidad, en forma de manchas de color rosa pálido que, a diferencia del sarampión, no tienden a confluir. Suele comenzar en la cara y se extiende al resto del cuerpo de forma rápida en 24 o 48 horas. Suele desaparecer en tres días sin haber provocado picores ni grandes molestias.

Uno de los síntomas más típicos de la rubéola es el aumento del tamaño de numerosos ganglios localizados por detrás de las orejas y en la parte alta y posterior del cuello. La fiebre suele ser poco llamativa y dura lo mismo que el exantema.

Cómo tratar la rubéola

Es raro que la rubéola dé complicaciones pero puede producir meningitis-encefalitis, dolores articulares o disminución en el número de plaquetas que motiva la aparición de hematomas, pero que se recuperan de forma espontánea en 2 o 3 semanas.

Al contrario que la infección tras el nacimiento, la infección intraútero del feto por el virus de la rubéola es muy peligrosa, ya que puede provocar abortos o malformaciones muy graves. Las más frecuentes son las que afectan al corazón, al ojo (cataratas congénitas) y al oído (sordera).

No hay tratamiento para la enfermedad una vez que se ha instaurado, por lo que, al igual que en otras infecciones víricas, el tratamiento más eficaz es la prevención mediante la vacuna.

 

Volver al Diccionario