Hepatitis

Qué es la hepatitis

A lo largo de su infancia tu hijo pasará por decenas de procesos víricos y bacterianos, golpes, caídas... Un sinfín de enfermedades del niño que te llevarán con relativa frecuencia a la consulta del pediatra. Te contamos qué es, qué síntomas causa y cómo tratar la hepatitis en niños.

Hepatitis

Qué es la hepatitis

La hepatitis es una inflamación del hígado producida por infecciones, sobre todo víricas, o sustancias tóxicas. Las hepatitis víricas pueden deberse a una amplia variedad de virus, pero las más frecuentes son las provocadas por el A, el B y el C. También pueden producirla el citomegalovirus, los virus coxsackie o el virus de la mononucleosis infecciosa.

La hepatitis A es frecuente en zonas con malas condiciones higiénico-sanitarias. Suele tener una evolución benigna y sin complicaciones a largo plazo. Existe una vacuna, pero no está incluida en todos los calendarios vacunales. En ocasiones aparecen brotes en comunidades cerradas (guarderías, colegios, campamentos, etc.), y en esos casos la vacuna también está indicada, al igual que antes de viajar a algunos países donde la hepatitis A es endémica. La enfermedad producida por el virus de la hepatitis A puede pasar desapercibida para el paciente o dar síntomas leves de decaimiento, inapetencia, ictericia, coluria (color oscuro de la orina por la presencia de bilirrubina) y dolor abdominal difuso.

El virus de la hepatitis B se contagia a través de los derivados sanguíneos, durante el parto o en relaciones sexuales sin protección. La fase aguda de la enfermedad es similar a la hepatitis A, pero la gravedad deriva del riesgo de que evolucione hacia una hepatitis crónica, con complicaciones graves. Para evitar la transmisión madre-hijo durante el parto se analiza de rutina a todas las embarazadas, y cuando la madre es portadora del virus se administra al recién nacido gammaglobulina y vacuna antihepatitis B en las primeras horas de vida. Este proceder, junto a la vacunación generalizada frente a hepatitis desde los primeros meses de vida, ha disminuido la frecuencia de hepatitis B y sus consecuencias.

La hepatitis C se parece a la B en cuanto a la forma de contagio y el riesgo de producir hepatitis crónica y cirrosis. No hay vacuna para la hepatitis C.

 

Volver al Diccionario