Fiebre

Qué es la fiebre

A lo largo de su infancia tu hijo pasará por decenas de procesos víricos y bacterianos, golpes, caídas... Un sinfín de enfermedades del niño que te llevarán con relativa frecuencia a la consulta del pediatra. Te contamos qué es, qué síntomas causa y cómo tratar la fiebre en niños.

Fiebre

Qué es la fiebre

Como el dolor, la fiebre no es una enfermedad en sí sino un aviso de que algo no funciona bien en el organismo de tu hijo. Es una forma particular de reaccionar ante la enfermedad. Mientras que hay niños que en estado grave apenas tienen unas décimas de temperatura, otros que padecen una simple angina pueden presentar una fiebre altísima.

La temperatura normal de un niño que goza de buena salud oscila en torno a los 37 grados. La temperatura rectal siempre es un poco más alta que la axilar (alrededor de medio grado). Si antes de tomarle la temperatura, tu hijo ha estado jugando o moviéndose, puede ser un poco más alta. Se considera que un niño tiene fiebre cuando la temperatura rectal es superior a los 38 grados.

Cómo tratar la fiebre

La mayoría de las veces la fiebre se debe a un proceso infeccioso. Sin embargo, no olvides que también pueden producir este síntoma el exceso de calor y la deshidratación.

Si tu hijo tiene fiebre, lo primero que debes hacer es quitarle la ropa, darle un baño tibio y observar su estado general. Si al bajar la temperatura el niño está contento y con apetito, es poco probable que tenga una infección importante. Por el contrario, si el niño apenas tiene fiebre pero está triste, adormilado, decaído y sin apetito, debes vigilarle de cerca y acudir a tu pediatra. Si utilizas antitérmicos, asegúrate de que la dosificación es correcta.

Cuando la fiebre se prolonga durante más de 7 días, aunque no sea superior a 38 grados, se debe estudiar su origen si no existe una causa clara que la produzca.

 

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