Asfixia

Qué es la asfixia

A lo largo de su infancia tu hijo pasará por decenas de procesos víricos y bacterianos, golpes, caídas... Un sinfín de enfermedades del niño que te llevarán con relativa frecuencia a la consulta del pediatra. Te contamos qué es, qué síntomas causa y cómo tratar la asfixia en niños.

Asfixia

Qué es la asfixia

La asfixia es la falta de oxígeno a nivel pulmonar y, de forma secundaria, de todo el organismo. Suele producirse por una obstrucción de las vías aéreas por la presencia de cuerpos extraños en ellas, por ahogamiento, por una intoxicación por gass tóxicos o por un funcionamiento pulmonar anómalo.

En los recién nacidos la asfixia perinatal provoca pérdida de bienenestar fetal agudo y puede tener consecuencias en el desarrollo neurológico del bebé si no se soluciona a tiempo.

En los niños pequeños sigue siendo frecuente la asfixia por atragantamiento con cuerpos extraños –pequeños objetos que meten en la boca, frutos secos, etc.– que pasan a la vía aérea. Si el objeto queda atrapado en la parte alta de la laringe o la tráquea puede bloquear completamente el paso de aire provocando la muerte en pocos minutos.

Qué síntomas causa la asfixia

  • Dificultad para respirar.
  • Amoratamiento.
  • Desmayo.

Cómo tratar la asfixia

Ante un caso de asfixia es fundamental reaccionar a tiempo, comprimiendo el tórax del niño para conseguir que el aumento de la presión de aire expulse el objeto hacia el exterior (maniobra de Heimlich). Si la asfixia se debe a inhalación de gas tóxico, se debe cerrar en primer lugar la fuente del gas tóxico (bombona, quemador, estufa,…), y sacar al niño a un espacio bien ventilado. Si no respira espontáneamente se le deberá realizar respiración artificial (boca a boca). Al tratar de ayudar a un niño asfixiado por gas tóxico hay que tomar precauciones para no respirar el mismo aire contaminado; es frecuente que las personas que pretenden ayudar resulten también intoxicadas por este motivo.

 

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