Antibiótico

Qué es el antibiótico

A lo largo de su infancia tu hijo pasará por decenas de procesos víricos y bacterianos, golpes, caídas... Un sinfín de enfermedades del niño que te llevarán con relativa frecuencia a la consulta del pediatra. Te contamos qué es, qué síntomas causa y cómo tratar el antibiótico en niños.

Antibióticos

Qué es el antibiótico

Un antibiótico es una sustancia que destruye las bacterias o impide su crecimiento. Supusieron un tremendo avance en la historia de la medicina para el tratamiento de las infecciones, pero en las últimas décadas asociaciones médicas han denunciado el abuso de su empleo.

Los antibióticos deben usarse sólo ante infecciones bacterianas; no tienen utilidad frente a los virus, que son los causantes de la mayoría de las infecciones (resfriado común, gripe, procesos febriles de los primeros años de colegio, etc.), por lo que tu hijo no necesitará tomarlos en la mayoría de las ocasiones en que enferme.

Los antibióticos se administran por vía oral o intravenosa; cada vez menos por vía intramuscular. La forma más habitual de tratamiento, en el caso de los niños, es por vía oral; se han conseguido antibióticos muy potentes y cómodos de tomar (cada 8, 12 o 24 horas), y con un sabor aceptable para los niños. La dosificación es muy precisa. El tiempo de tratamiento es el indicado por el médico, y no el que recomienda el envase, o el que aconseja la mayor o menor fiebre del niño.

Aunque mejore, no hay que interrumpirlo hasta la fecha fijada por el pediatra, ya que el niño podría no recuperarse del todo y recaer. Se debe utilizar siempre el antibiótico adecuado, con el fin de impedir el desarrollo de resistencias.

La automedicación con antibióticos es peligrosa porque puede ocultar una enfermedad importante, retrasando el diagnóstico médico, o hacer que se trate incorrectamente una infección.

 

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