Anemia

Enfermedad de la sangre, debida a la disminución del número de glóbulos rojos o a una alteración en su función, que es la de transportar el oxígeno a las células del organismo. La causa más frecuente de anemia en la infancia es la falta de hierro o las infecciones repetidas. El déficit de vitamina B o de ácido fólico también causan anemia. En España, sobre todo en la zona mediterránea, es frecuente un tipo de anemia hereditaria que se llama talasemia. Hay otras de tipo congénito, afortunadamente infrecuentes, que suelen ser graves. En el caso de déficit de hierro, los hematíes, además de ser pocos, son pequeños, mientras que si lo que falta es vitamina B12, o ácido fólico, son grandes.
 Los síntomas característicos son cansancio fácil, dificultad para realizar esfuerzos, irritabilidad y color pálido de las mucosas. Para confirmar su presencia es necesario hacer un análisis de sangre. La mejor forma de prevenirla es tomar una alimentación variada, con alimentos ricos en hierro, vitamina B y ácido fólico. En caso de confirmarse, el tratamiento dependerá de la causa que la motiva (suplementos de hierro, de vitamina B o acido fólico), y en casos graves, transfusión de sangre.


 

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