El ejercicio previene el dolor de espalda en los niños

El 50 por ciento de los varones y el 70 por ciento de las niñas lo ha sufrido alguna vez

05/09/2012

El peso de las mochilas y el sedentarismo causan dolor de espalda en los escolares, un problema de salud que el 50,9 por ciento de los niños y el 69,3 por ciento de las niñas ha padecido en alguna ocasión antes de cumplir los 15 años.

 
Niños practicando gimnasia

El dolor de espalda afecta cada vez a más niños y a edades cada vez más tempranas. Así lo ha asegurado Francisco Kovacs, el presidente de la Fundación Kovacs, durante la presentación de la 'Campaña 2012 de Prevención de las Dolencias de Espalda en los Escolares' realizada en colaboración con la Organización Médica Colegial (OMC).

Los datos son contundentes: el 50,9 por ciento de los niños y el 69,3 por ciento de las niñas ha padecido en alguna ocasión dolor de espalda antes de cumplir los 15 años, una circunstancia que al llegar a adultos puede cronificarse y afectar no sólo a su vida personal, sino también profesional. Y es que, según una investigación reciente desarrollada en Noruega reveló que aquellas personas que en su infancia habían padecido algún problema de espalda tenían sueldos más bajos que el resto, quizá debido a una menor productividad asociada a dichos problemas.

¿Y cuáles son sus causas de estas dolencias? El peso de las mochilas que llevan al colegio, la falta de ejercicio y el ocio de tipo sedentario que practican hoy en día los menores. Por eso, la campaña de este año se ha centrado en la importancia de realizar deporte en el ámbito familiar, dado que los estudios científicos demuestran que la actividad física es necesaria desde edades tempranas para que la columna vertebral adquiera su forma definitiva. Esas investigaciones también revelan que realizar ejercicio físico de forma periódica reduce el riesgo de padecer dolencias de la espalda y, además, aumenta la probabilidad de que si aparece dolor, sea de corta duración y tenga un impacto menor en la actividad cotidiana.

Estas son algunas de las medidas que han demostrado ser eficaces para prevenir estos problemas de salud:

  • Debe realizarse ejercicio de forma habitual y continuada, al menos dos veces por semana. Esto desarrolla la fuerza y coordinación muscular, y aumenta la resistencia a las cargas excesivas.
  • Conviene que el hábito del deporte se inculque desde edades tempranas en el seno de la familia. Los estudios científicos demuestran que los hábitos de los padres influyen en los de sus hijos, y que resulta más fácil mantener de adultos los hábitos que se adquieren en la niñez. Además, resulta tan beneficioso para los hijos como para los propios padres.
  • En el caso de deportistas a nivel competitivo, es preciso seguir estrictamente las pautas del entrenador, ya que la práctica continuada de ciertos deportes a nivel competitivo y sin el entrenamiento adecuado, ha demostrado aumentar el riesgo de que aparezca dolor de espalda.
  • El peso de la mochila no debe superar el 10% del peso corporal del escolar. Para ello, lo ideal sería reducir la carga que transportan mediante la instalación de taquillas en los colegios o fraccionando cada libro de texto en diversos volúmenes, o instaurando la enseñanza en soportes electrónicos. Una alternativa a la mochila tradicional es la que tiene ruedas; pero si es de tirantes, lo mejor en edades tempranas es situarla relativamente baja, en la zona lumbar, tan cerca del cuerpo como sea posible y sujeta con un cinturón, de manera que no se bambolee.
  • Cuando se sufre dolor de espalda, el reposo en cama es perjudicial, pues facilita que el dolor se prolongue y reaparezca en el futuro. Si en algún momento el dolor obliga a tumbarse, es aconsejable que sea tan breve como sea posible; a partir de 48 horas de reposo mantenido en cama comienza a perderse fuerza y tono muscular.
 


Elige y compra en Amazon