Algunos fármacos sin financiación pública aumentan su precio

Desde un 30 a un 127 por ciento

30/01/2013

El pasado 1 de septiembre de 2012 el Ministerio de Sanidad decidió excluir de la financiación pública una larga lista de más de 400 medicamentos. Sólo cinco meses después algunos de ellos han aumentado su precio incluso por encima del 100 por cien.

 
Medicamentos sin financiación

El protector gástrico Almax, el jarabe antitusivo Codeisán, el mucolítico Flumil o en antidiarreico Fortasec son algunos de los más de 400 fármacos que el Ministerio de Sanidad sacó de la financiación pública con el objetivo de ahorrar unos 440 millones de euros.

La exclusión de estos medicamentos de la lista financiada por el Estado no sólo supone que el paciente deba pagar su precio íntegro cuando vaya a la farmacia sino que, además, liberaliza su precio, que ya no fija el Ministerio sino el laboratorio que lo comercializa. Aunque la ministra de Sanidad Ana Mato afirmó que el Ministerio controlaría los cambios y que actuaría si consideraba la subida ilógica, lo cierto es que muchas de esas medicinas han aumentado su precio en distinta proporción, concretamente 57 de ellas.

Y los cambios van desde el discreto 30% del Almax, al 40% de medicinas prescritas contra procesos catarrales como Flumil o Flutox, pasando por el desorbitado 100% de aumento de Fortasec; los comprimidos Daflon, que alivian la molestia de los edemas y las insuficiencias venosas (las varices), que han pasado de costar 8,80 euros en septiembre a 19,98 ahora, un 127% más; o el jarabe Motosol un 184%, pasando de 2,06 euros a 5,85.

Por suerte para los pacientes, existen medicamentos alternativos que sí están financiados por lo que, si acudes a tu médico y te prescribe un fármaco sin receta, pregúntale si no hay ninguno financiado para que el bolsillo no se resienta.