Qué dar de comer al niño si tiene diarrea

Un trastorno muy común

La diarrea es un trastorno relativamente frecuente en los niños, especialmente en verano. La pregunta es: ¿qué le doy de comer? Las medidas a tomar son algo diferentes si es lactante o ya un niño con alimentación variada.  

 
Niño bebiendo agua

Los cuidados de los niños con diarrea se basan en estos puntos fundamentales:

1. Buena hidratación. Las frecuentes deposiciones y los vómitos –si éstos existen– pueden hacer que el pequeño se deshidrate. Por eso, se debe ofrecer agua con frecuencia, preferiblemente en pequeñas cantidades, pero sin forzarle. En los casos más intensos y especialmente en los bebés, es preferible recurrir al suero de rehidratación oral en pequeñas cantidades –entre 10 y 15 ml cada 10-15 minutos–. No le des bebidas isotónicas ya que son excesivamente azucaradas y podrían empeorar la diarrea.

2. Evita el uso de medicinas por tu cuenta, excepto los antitérmicos si tiene fiebre. Los medicamentos que se emplean para los vómitos sirven para mejorar el síntoma, pero no curan y pueden tener efectos secundarios.

3. Ofrécele alimentos lo antes posible. Aunque pueda parecer lo contrario, la alimentación precoz acelera la curación de la gastroenteritis. El hecho de que al comer se produzca una deposición no debe preocuparos porque únicamente es la consecuencia de un reflejo intestinal. Pero si el niño no desea comer, no debes obligarle.

4. Si le alimentas al pecho, dale de mamar más a menudo; no interrumpas la lactancia: se ha demostrado que la leche materna es perfectamente tolerada por lactantes con gastroenteritis y que además favorece la recuperación de la mucosa intestinal dañada. El pediatra puede recomendarte que alternes las tomas de pecho con las tomas de solución de rehidratación que te haya recetado. Si toman biberón, no rebajes la concentración diluyéndolo con más agua.

5. No prepares fórmulas de rehidratación casera. Utiliza siempre la fórmula preparada de venta en farmacias que te recomiende el pediatra.

6. Si ya come yogur, sustituye algunas tomas de leche por yogur –los yogures para bebés elaborados con leche modificada pueden ofrecerse a partir de los 9 o 10 meses; el resto deberán esperar hasta el año–: diversos trabajos han demostrado que el yogur acorta la duración de la diarrea.

7. Desde los seis meses hasta los tres años, si ya han comenzado a tomar purés y papillas, sigue ofreciéndoselos. Pueden tomar cualquier cereal, verdura, carne, pescado, fruta o lácteo, y no sólo yogur, sino también leche. Lo que no es aconsejable es añadir azúcar a los alimentos.

Las causas de la diarrea

En los primeros meses de vida la causa habitual de la  diarrea es la inmadurez del sistema digestivo, que favorece la entrada de gérmenes y la consiguiente infección. Esa inmadurez dificulta la normalización de la situación: el organismo del bebé no es capaz de compensar las pérdidas de líquidos que tienen lugar durante la diarrea y el peligro de  deshidratación está siempre al acecho.

Aunque la gran mayoría de las veces la causa de la diarrea es una infección, también puede ser el síntoma de una intolerancia o una alergia a algún alimento. En caso de reacción alérgica, la mucosa digestiva se inflama y esa inflamación es la que provoca la diarrea. Otras veces la alergia a la proteína de la leche o la intolerancia a la lactosa son la consecuencia, y no la causa de una gastroenteritis.

Pero la causa de la diarrea puede ser también un error en la  alimentación: por ejemplo, se ha ofrecido al bebé un alimento que aún no es capaz de digerir adecuadamente (un consumo excesivo de zumo en los primeros meses, cuando su capacidad para digerir los azúcares de la fruta es aún limitada, o un error al reconstituir la fórmula en el biberón).

Al igual que en los adultos, la diarrea puede producirse por un virus o una bacteria que se ha contagiado o que se contrae como consecuencia de una mala conservación de los alimentos.

Ana Vallejo