No a las dietas de adelgazamiento en la niñez

Alimentación sana pero no restrictiva

Si te desesperas porque tu hijo sufre de obesidad infantil, la solución no está en introducir cambios bruscos en su dieta. Las modificaciones han de ser paulatinas y constantes. Los objetivos se alcanzarán en el largo plazo. 

 
niño obeso

Perder kilos en poco tiempo y recuperarlo en menos no es solución a los problemas de peso para nadie. En los niños seguir una dieta de adelgazamiento estricta tiene, además, otros riesgos.

  • El niño está creciendo y necesita un aporte equilibrado de nutrientes.
  • Para él, seguir una dieta estricta es un castigo y hará todo para saltársela.
  • Seguir esa dieta le hará sentirse culpable, avergonzado, con baja autoestima. En resumidas cuentas, se sentirá mal y la comida es a menudo la estrategia que adoptamos contra la frustración.
  • Focalizar en la comida conlleva el riesgo de que el niño entre en el peligroso círculo vicioso de la bulimia-anorexia. 
  • La otra estrategia para adelgazar hacer más ejercicio físico es igual de importante.

Dieta estricta, no; dieta sana, sí

Hacer los cambios necesarios para perder peso pasa por un estudio a fondo de la dieta familiar y la actividad física que desempeña el niño en su día a día para ir introduciendo las modificaciones de forma paulatina. Se trata de analizar la organización de los menús, forma de cocinar, raciones, picoteo, etc...  así como el gasto energético del niño de acuerdo con su estilo de vida. Los cambios irán teniendo efecto y eso le animará a seguir y adaptarse a los nuevos hábitos en el largo plazo.

Otra cosa que debemos tener claro es que el niño no logrará rectificar su toma de peso sin el apoyo de toda la familia. Sólo si todos sus miembros están concienciados y dispuestos a modificar su costumbres, se podrán alcanzar los objetivos.

Libro recomendado: Obesidad infantil. Nutrición inteligente para tus hijos, de Marta González Caballero. Editorial Formación Alcalá.

 


Elige y compra en Amazon