Alimentos contra el estreñimiento

Cuida su ritmo intestinal

La alimentación es, en la mayoría de los casos, la causa del estreñimiento pero también es, generalmente, la solución. Las verduras, la fruta y la fibra son las claves para cuidar la salud intestinal de tu pequeño.

 
Niña con kiwis

Algunos niños van al baño cada día; otros pueden tardar más de tres en hacerlo. El estreñimiento no se refiere tanto al número de deposiciones que hace un niño como a la dificultad que tiene para realizarlas. Cada pequeño tiene un ritmo intestinal diferente y mientras unos pueden deponer cada dos días y no estar estreñidos, otros pueden hacerlas dos veces al día pero con dolor o mucho esfuerzo. A ellos les consideramos estreñidos.

Cuida su alimentación

En la mayor parte de los casos, la causa del estreñimiento infantil suele ser de origen funcional, es decir, por una alimentación incorrecta. Por tanto, su dieta será la base tanto para prevenir como para reducir este problema cuando aparezca. Ofrécele a diario alimentos ricos en fibra, fruta, verduras, legumbres y cereales. Vigila su consumo de plátanos, patatas, zanahoria y arroz –alimentos clasificados como astringentes– y ten presente que, como recomiendan los especialistas, tu hijo debería tomar al día cinco raciones de frutas y verduras. Si no sabes cómo lograrlo, toma nota de los siguientes consejos:

  • Dale en ayunas un vaso de agua templada y un zumo de naranja con pulpa e incluye en su desayuno pan integral con mermelada o miel y 80 gramos de queso fresco –eso sí, antes de incorporar a la dieta cereales integrales consulta con el pediatra para saber en qué cantidad lo puedes hacer–. Puedes alternarlo con galletas con fibra integrales o pan con aceite de oliva.
  • Para comer, puedes darle una ensalada –con espinacas, lechuga y nueces con aceite de oliva–, arroz en ensalada con pimiento, guisantes y tomate con trozos de pollo o verduras a la plancha –espárragos trigueros, calabacín, berenjena, tomate y pimiento rojo–. Si las verduras no son su plato favorito, puedes ofrecérselas “camufladas” en una salsa –macarrones con tomate y trocitos de calabacín– o en ensalada de pasta de colores mezclada con lechuga, pimiento rojo, tomate y atún. 
  • A la hora de la cena, prepárale platos ligeros como pescado al horno con dos rodajas de piña, un puré de lentejas clarito o rollitos de jamón y puerro cocidos, junto con alguna pieza de fruta. Las que más le convienen son las peras, fresas, naranjas, ciruelas, higos, piña o kiwis. 
  • Procura aumentar su consumo de agua. Una ingesta de agua adecuada favorece el movimiento intestinal, disminuyendo el estreñimiento.
  • Consulta con el pediatra la posibilidad de incluir algún yogur o lácteo con efecto bífidus en su dieta, y ofréceselo para merendar o como postre.

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Asesoramiento: Dr. Luis Peña Quintana, presidente de la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP) y jefe de la Unidad de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica, del Hospital Universitario Materno Infantil; y Marta González Caballero, especialista en Dietética y Nutrición.

 

Ana Vallejo




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