Intolerancia al gluten en niños

Atenta a sus síntomas

La celiaquía es una intolerancia permanente al gluten, una proteína presente en las harinas, fundamentalmente de trigo, cebada, centeno y avena, que se produce en personas genéticamente predispuestas.

 
Niño comiendo pan

Su origen es genético pero, por el momento, tan sólo se conocen dos genes implicados, el DQ2 y el DQ8. Si la intolerancia al gluten no se diagnostica y se evita la ingesta de esta proteína, produce una lesión severa en la mucosa del intestino delgado que, a su vez, provoca una mala absorción de los nutrientes de los alimentos –proteínas, grases, hidratos de carbono, minerales y vitaminas– y, a la larga, podría desembocar en enfermedades más graves como la diabetes o tiroditis.

El papel de la herencia

Se sabe que, si uno de los padres tiene la enfermedad, hay entre un 10 y un 50 por ciento de posibilidades de que su bebé la desarrolle. Por tanto, es vital una correcta observación de los síntomas en el pequeño y unas pautas alimenticias encaminadas a prevenir su aparición. Según la Asociación de Celíacos de Madrid, en España hay unos 40.000 casos diagnosticados, aunque podrían ser más dado que no se llega al diagnóstico hasta que los síntomas –diarreas crónicas, falta de apetito, trastornos del carácter y pérdida de peso– son muy claros. La celiaquía se ha diagnosticado siempre por sus síntomas y por las biopsias intestinales, unas pruebas altamente invasivas. Pero, desde hace años, se puede diagnosticar mediante el análisis de anticuerpos tomando muestras de sangre y se ha visto que el número de afectados es mayor.

Contacta con la asociación

Tras el diagnóstico de la celiaquía es muy importante saber ante qué tipo de intolerancia nos enfrentamos y las asociaciones prestan un notable servicio. Existen en toda España y ante un diagnóstico de celiaquía, su ayuda es fundamental. Estas entidades cuentan con una serie de manuales y guías de actuación. Son además muy útiles al principio porque te dan las claves del proceso, qué alimentos hay que comprar, cuáles no, qué marcas son seguras y dónde puedes obtenerlas. Esto, que parece tan obvio, es muy importante ya que no sólo las harinas contienen gluten, también otros alimentos como por ejemplo el jamón de york, el chocolate, los embutidos o la bollería, ya que la harina de trigo se utiliza como espesante y en rebozados. También te dan muchas pistas para llevar una rutina diaria, lo que tienen que desayunar, comer, cenar... Las familias que ya tienen experiencia son las que mejores pautas pueden ofrecer.

No está enfermo

Tan importante como informarse es que toda la familia tome, en la medida de lo posible, una alimentación sin gluten, ya que de lo contrario, el pequeño afectado de esta intolerancia puede sentirse desplazado y empezar a rechazar la alimentación que debe tomar. Asimismo, no hay que olvidar que la celiaquía es una intolerancia no una enfermedad. La patología aparece cuando aquellas personas intolerantes siguen incluyendo el gluten en su dieta. Por eso, es importante no tratar al intolerante como un enfermo.