Alergia al polen en niños

Entre flores y estornudos

Con la llegada de la primavera "aterrizan" también las temperaturas agradables... y la polinización de las plantas. Eso significa una temporada no demasiado placentera para los alérgicos al polen.

 
Alergia al polen

La alergia al polen es una de las más comunes en nuestro país, ya que afecta a 2 de cada 10 ciudadanos. Aunque el grupo de edad más susceptible son los adultos, cada vez más niños de tres o cuatro años –edad a la que suele empezar a manifestarse esta alergia–, desarrollan una sensibilización a uno o varios pólenes.

Las plantas más alergénicas

  • Gramíneas: son una amplia familia de plantas –desde los cereales hasta el césped–, que abundan en las dos Castillas, Extremadura y el norte de Andalucía, y la principal causa de polinosis en España. La concentración de polen de gramíneas es más alta en los meses de abril a julio, con picos en mayo y junio.  
  • Olivo: es la segunda causa de alergia al polen en España y la primera en sus zonas de cultivo –Andalucía, Ciudad Real y Toledo–. Los meses de más riesgo son mayo y junio.
  • Parietaria: familia de malezas del Mediterráneo y el Cantábrico. Su periodo de polinización se prolonga de febrero a noviembre, con un pico entre mayo y junio.
  • Ciprés y plátano: su uso como plantas ornamentales ha aumentado esta alergia. El período de polinización del ciprés se extiende de octubre a abril, y del plátano, de marzo a abril.

Los síntomas

La alergia al polen causa enfermedades como la rinitis, la conjuntivitis y el asma, además de síntomas respiratorios y oculares como los estornudos, el picor de nariz, la mucosidad, el lagrimeo y la tos seca.

¿Cómo se trata?

  • Tratamiento farmacológico: incluye el preventivo, que el niño debe tomar durante la época de riesgo –sobre todo en primavera– tenga o no síntomas; y el tratamiento de rescate, cuyo objetivo es aliviar los síntomas una vez se han desencadenado. Los antihistamínicos –para la rinoconjuntivitis–, los antiinflamatorios y los broncodilatadores –para el asma– son los medicamentos más utilizados.
  • Medidas de control ambiental:
  1. Comprobar a diario las previsiones sobre la concentración de polen en la web de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica: www.seaic.es.
  2. Evitar las actividades al aire libre si el recuento de polen es alto, o retrasarlas hasta la noche. Los días de viento, soleados y secos son peores que los de lluvia. Prohibidos los parques y jardines con césped y vegetación abundante.
  3. Ventilar la casa a partir de las 21-22 h, no más de 10 minutos.
  4. Viajar en coche con las ventanillas subidas. Utilizar un filtro-antipolen para el aire acondicionado.
  5. Poner al niño gafas de sol en la calle.
  6. Elegir como zona de vacaciones el mar y evitar las cercanas al campo.
  • Vacunas. Sus objetivos son lograr que el pequeño paciente vaya tolerando el polen al que es alérgico, y evitar que se sensibilice a otros. Su eficacia en la prevención de síntomas asciende hasta el 80 por ciento.

Asesoramiento: Dr. Antonio Nieto, médico especialista de la Unidad de Alergia Pediátrica del Hospital Universitario La Fe, de Valencia. Dr. Carmelo Escudero, especialista del Servicio de Alergología del Hospital Niño Jesús, de Madrid.

 

Ana Giménez