Alergia a la leche y el huevo en niños

Problemas con la dieta

Son los productos estrellas en lo que alergias alimentarias infantiles se refiere. Ten cuidado cuando introduzcas el huevo y la leche en su dieta y vigila todos estos síntomas.

 
Niña con taza de leche

Aunque todos los alimentos tienen antígenos capaces de provocar una alergia, los niños menores de cinco años reaccionan con más frecuencia contra la leche y el huevo. Después de soplar estas cinco velas de sus tartas, la prevalencia cambia y los alimentos de más riesgo son el pescado y los  frutos secos. Conocer los síntomas de estas reacciones alérgicas te ayudará a identificarlos y conocer que existen tratamientos que las solventan te tranquilizará.

Síntomas: los más frecuentes son los cutáneos, en forma de urticaria, edema en los párpados y en los labios, ronchas en cara y cuerpo... A éstos le siguen las manifestaciones digestivas, como dolor abdominal y vómitos. También puede aparecer congestión de nariz o moqueo y dificultad para respirar, tos y pitidos.
¿Cuándo aparecen? Normalmente, con la introducción del alimento en la dieta del niño. Así ocurre con la leche, cuya alergia se manifiesta con el primer biberón o en la primera semana de lactancia artificial. Lo más habitual es que los síntomas aparezcan al comer el alimento, aunque algunos alérgicos son tan sensibles que pueden presentarlos con sólo tocarlo o inhalarlo.

Tratamientos: el 50-60 por ciento de los niños con alergia a la leche se cura a los dos o tres años de forma espontánea, y sólo el 10 por ciento sigue siendo alérgico cuando cumple diez. En el caso del huevo, a los cinco años aún son alérgicos el 40 por ciento de los pacientes.

  • Dieta de exclusión: evitar la ingesta del alimento al que el paciente es alérgico. Para ello hay que aprender a interpretar las etiquetas de los productos. Por ejemplo, es importante saber que la caseína, proteínas y grasas animales están prohibidas para algunos alérgicos a la leche, y que el huevo puede estar etiquetado como lecitina.
  • La inmunoterapia: se trata de un nuevo tratamiento de lo más eficaz, conocido como desensibilización o inducción de tolerancia, que se está utilizando en algunos hospitales para la alergia a alimentos, sobre todo a leche y huevo. Consiste en administrar dosis pequeñas y crecientes del alimento al que el paciente es alérgico hasta alcanzar una dosis y frecuencia similares a las de una persona que no tiene alergia.

 

Alimentos prohibidos para los alérgicos a la leche:

  • Leche artificial para lactancia, de vaca natural o en brick, polvo, condensadas... y productos lácteos –yogures, mantequillas, flanes, quesos, helados…
  • Productos que contienen leche: galletas, bollería, chocolate con leche...
  • Papillas de cereales y frutas lacteadas y tarritos con leche.

 

Alimentos prohibidos para los alérgicos al huevo:

  • Bollería y hojaldres, alimentos empanados o rebozados, pastas al huevo.
  • Helados, batidos, turrones, flanes, cremas, caramelos, golosinas.
  • Algunas salsas, como la mayonesa y la gelatina, y cereales del desayuno.

 

Asesoramiento: Dr. Antonio Nieto, médico especialista de la Unidad de Alergia Pediátrica del Hospital Universitario La Fe, de Valencia. Dr. Carmelo Escudero, especialista del Servicio de Alergología del Hospital Niño Jesús, de Madrid.

 

Ana Giménez