No tires de las manitas del bebé

Cuidado con la luxación de hombro y codo

Las articulaciones del codo y del hombro de tu pequeño son aún delicadas. No las sometas a movimientos bruscos ni fuertes y nunca tires de sus brazos. Sin querer, le puedes provocar una luxación.

 
luxación

Tirar bruscamente de la mano de un niño pequeño puede provocar la salida del codo, un accidente que ocurre con cierta frecuencia en menores de 4 años. Si observas que tu hijo se echa a llorar y se niega a utilizar el brazo, o que no puede doblar ni girar el antebrazo, acude a Urgencias. Puede tener una luxación de codo.

La luxación del hombro es, después de la del codo, la más común. Puede ocurrir cuando un adulto levanta al pequeño por un solo brazo y lo suspende en el aire. En esta postura –cuanto menos, difícil–, el peso del cuerpo del niño puede ser suficiente para sacar la cabeza del húmero de la cavidad de la escápula.

Una maniobra sencilla

Una vez confirmado que el niño sufre una dislocación de la cabeza del radio –el hueso que, junto con el cúbito, forma el antebrazo–, el médico que le atienda volverá a colocar la cabeza del hueso dentro de la articulación. La maniobra es sencilla y rápida si la luxación es reciente.

Hay que tener en cuenta que, tras este primer accidente, el codo puede salirse más fácilmente si se produce algún estiramiento del brazo, incluso aunque éste sea suave; por eso, debes tener cuidado cuando coges al niño o juegas con él. Si las luxaciones se repiten, el codo se vuelve inestable y se disloca con mucha facilidad. En este caso, el pediatra inmovilizará el brazo del niño con un vendaje hasta que los ligamentos recuperen su firmeza.

Mejor prevenir…

Cuando el niño cumpla los 4 años, sus articulaciones se volverán más fuertes y ni su codo ni su hombro correrán tanto riesgo de dislocarse. Mientras tanto, evita:

  • Cogerle de las manos para jugar al avión, balancearle o columpiarle. Sujétale por debajo de las axilas.
  • Tirarle de un brazo para levantarle del suelo.
  • Ayudarle a saltar o a subirse a un bordillo sujetándole por las manos.
  • Suspenderle de las manos, con su cuerpecito en el aire.