El niño se ha pillado un dedo

¡Que dolor!

Un dedito pillado en un cajón o una puerta es el típico accidente por el que la mayoría de los niños pequeños pasan. ¿Cómo calmamos el dolor y atendemos la lesión? Toma nota.

 
Niño llorando

Si tu hijo se pilla el dedo pero sigue entero –no está aplastado ni presenta herida abierta–, lo primer que debes hacer es sumergirlo en agua con hielo. Se recomienda mantenerlo una hora en agua muy fría con pausas cada 15 minutos para recuperar el calor y evitar lesiones. También es conveniente que el dedo esté en alto después de la inmersión. Si el accidentado es un bebé, no conseguirás que se mantenga quieto durante tanto tiempo pero inténtalo buscando su colaboración. 

En caso de formarse un coágulo y que la sangre fluya debajo de la uña, presiona la punta para facilitar su salida y aliviar la presión. 

Si el dedo lastimado se hincha rápidamente o se ha deformado, es posible que esté roto. Acude al pediatra para que atienda la lesión.