El agua es peligrosa para los niños

Los ahogos, segunda causa de fallecimientos tras los accidentes de tráfico

Bañarse es la actividad favorita de los niños en verano pero el agua entraña riesgos. En el verano de 2013, 14 niños fallecieron mientras se bañaban en España. Una cifra que coloca el agua en segunda posición detrás la carretera como escenario de los accidentes infantiles mortales. Atentos a las medidas de prevención. 

 
niña en piscina

Cada año, muchos niños pierden la vida cuando se lo pasaban en grande jugando en el agua. En 2011, fueron 23 menores de 14 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Transcurrido algo más de medio año 2013, ya son 14 las pequeñas víctimas del agua. El escenario más peligroso no es el mar sino la piscina y en mayor medida las privadas que las públicas. "En el 80% de los 53 casos de menores atendidos con síntomas de ahogamiento en 21 hospitales españoles entre junio y septiembre de 2009 y de 2010, las personas que tenían a estos jóvenes a su cargo se habían ausentado o habían relajado la vigilancia" señala el diario El País en un reportaje publicado sobre este tema.

No falles en las medidas de prevención

De la actitud del adulto depende la seguridad del menor. Para evitar percances de graves consecuencias, sé inflexible en cuanto a los siguientes puntos.

  • No pierdas de vista a tu hijo menor de 5 años. Un niño pequeño puede perder la vida en menos de 25 cm de agua. Es lo que le pasó el verano de 2013 a una niña de 17 meses que se ahogó en su piscinita hinchable mientras sus padres se ausentaban de su lado en un pueblo de Córdoba. El Dr. Jordi Pou, jefe de urgencias y pediatría del Hospital de Sant Joan de Deu de Barcelona recuerda la importancia de la presencia del adulto en todo momento, aunque el niño sepa nadar. 
  • No dejes que el niño se bañe sin que hayan transcurrido dos horas desde la comida. El Dr. Jordi Pou aclara que los cortes de digestión se producen por meterse en aguas muy fríos o por hacer ejercicio tras una comida copiosa, sea correr o nadar.
  • Utiliza flotadores que eviten que el niño caiga boca abajo: manguitos, chalecos, bolas para la espalda, etc.
  • Si el niño se tira de cabeza, vigila la profundidad del agua. Los niños suelen ser imprudentes y por este motivo corren el riesgo de padecer traumatismos graves. 
  • No le permitas correr en torno a la piscina. Se puede caer o torcerse un tobillo.
  • Los niños pasan más tiempo con la cabeza dentro que fuera del agua. Para prevenir la conjuntivitis de piscina, procura que se ponga gafas. Si suele sufrir otittis de repetición, es recomendable que se bañe con tapones para evitar una nueva infección. 
  • Para acudir al vestuario y la ducha, ponle chanclas. Los hongos proliferan en las zonas húmedas y cálidas y puede sufrir micosis cutáneas como el pie de atleta y verrugas plantares causadas por el virus del papiloma humano.
  • Enséñale a hacer caso a los socorristas sobre el uso del trampolín o el comportamiento en el agua. 
  • En la playa, vigila la marea, atiende las señales de las banderas y no dejes que se bañe en caso de oleaje y en zonas rocosas. 
 

Magda Campos