Cómo curar correctamente una herida

Desmontando falsos mitos

Los niños, en su afán por ir de un lado a otro corriendo sin parar, se laceran su delicada piel con más frecuencia de la que nos gustaría. Saber curar de la forma adecuada sus heridas es fundamental para evitar que la lesión se complique o que queden cicatrices.

 
Heridas

Las rodillas, las manos y los codos de los niños son los lugares más vulnerables a las heridas de los niños que, cada vez que se caen al suelo, tienden a apoyar esta zona de su cuerpo para amortiguar la caída y se rasguñan y laceran la piel.

PIC Solution y la Sociedad Española de Heridas ha elaborado un decálogo para enseñarnos a tratarlas correctamente.

1. Valora su gravedad para saber si puedes tratarla tú misma o necesitas acudir a un centro de salud.

2. Busca un lugar adecuado donde tratar a la persona afectada.

3. Lava cuidadosamente tus manos para evitar cualquier posible infección de la zona.

4. Detén la hemorragia, si la hay. Si es leve, basta con presionar la zona con una gasa hasta que se forme el coágulo. Si es en una extremidad, elévala para disminuir el flujo de sangre, así se cortará más rápido.

5. Limpia de forma integral la herida y sus alrededores, empezando por el centro de la lesión y acabando por los bordes. Hazlo con suero fisiológico, una solución estéril o agua fría a chorro para facilitar el arrastre de toda la suciedad y cuerpos extraños que pudiera haber en la superficie de la herida.

6. Aplica antisépticos, preferiblemente clorhexidina, o povidona yodada para desinfectar la lesión y seca la herida cuidadosamente.

7. Cúbrela con un apósito de cura en ambiente húmedo anatómicamente adaptado.

8. Trata el dolor si lo hubiera. Puedes suministrar analgésicos de primera elección (Paracetamol) o un apósito de última generación que proporcionan frescor y alivio inmediato.

9. Vigila la evolución de la herida durante las 24-48 horas siguientes para detectar rápidamente si hubiera signos de infección (rubor, tumor, calor y dolor).

10. Realiza curas periódicas de acuerdo a las necesidades de la herida.

Además, han redactado una completa guía donde, junto con este decálogo, repasan algunos de los mitos más extendidos en el cuidado de las heridas, como que cicatrizan mejor al aire o que no hay que levantar la costra. Descarga la versión completa de la Guía para el correcto cuidado de las heridas en su versión pdf.