Buenos motivos para no usar el andador

Prescinde de él

El taca taca o andador permite al bebé desplazarse en posición erguida antes de que esté físicamente preparado para andar o que presenta riesgos para su seguridad y puede retrasar su desarrollo psicomotor. Tenlo en cuenta si decides usarlo. 

 
taca taca

En palabras del Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones Infantiles de la Asociación Española de Pediatría, "el mejor andador es el que no se usa". Esta afirmación tan rotunda busca impactar. Y es que es un aparato peligroso y que no trae ningún beneficio al niño. Más bien al contrario.

En cifras

El andador multiplica por 4 el riesgo de caída por las escaleras y por 2 el de fracturas. También aumenta los riesgos de quemaduras e intoxicaciones. No estimula sino retrasa la marcha automática. En Canadá, su uso está prohibido

¿Útil para su desarrollo?

Desplazarse con un andador resulta más fácil para el bebé que arrastrarse por el suelo. Pero en contra de lo que uno cree, no le prepara para andar solito. Los músculos que utiliza para mover el andador son distintos a los que se ponen en marcha cuando da sus primeros pasos.No aprende a mantener el equilibrio, a caerse y levantarse. Además, no puede observar sus pies, algo que se ha demostrado importante en el aprendizaje de la marcha. Tampoco le ayuda a situarse en el espacio, a calcular las distancias de acuerdo con su propio tamaño.

Balancines y hamacas

Al igual que el andador, otros aparatos orientados a entretener al bebé –columpios de puerta, balancines, hamacas-centros de actividad– limitan su actividad física y él necesita moverse. Para ello, nada mejor que dejarle en el suelo, sobre una mantita o debajo de un gimnasio de actividades... Obsérvale y ayúdale un poco si es necesario a alcanzar las cosas. Si le acostumbramos a jugar en el suelo desde los 5-6 meses, no solamente no protestará sino que le resultará agradable, más que estar prisionero en un aparato.

Si te empeñas...

Si a pesar de todo, decides usar un andador, ten en cuenta lo siguiente:

1. Usa un taca taca que cumpla con las normas de seguridad. Debe tener un ancho superior al de una puerta estandar (90 cm) y disponer de un sistema de frenado que se active si una de las ruedas se queda en el aire, por ejemplo si el niño se acerca a una escalera. 

2. No dejes que el niño esté sin vigilancia mientras está en su taca taca. Date cuenta que corre los mismos peligros que un niño que anda y algunos más. Puede tirar de un mantel, alcanzar los mangos de las cazuelas, tirar de un cajón o caerse por las escaleras. Este es el accidente de consecuencias más graves y, desgraciadamente, ocurre con cierta frecuencia. Los cambios de nivel como pasar del parqué a una alfombra o un suelo con baldosas al cesped también pueden volcar el aparato.

 

Magda Campos