Las relaciones sexuales tras el parto

Motivos para un alto en vuestra vida sexual

La llegada de un bebé puede apartar el sexo de vuestra relación de pareja durante un tiempo, pero no así vuestra unión afectiva. El cariño, la comunicación y otras formas de sexualidad pueden contribuir a uniros todavía más.

 
abrazo de pareja
 

Falta de deseo en la mujer

Pasar por una etapa de desinterés sexual después del parto es algo habitual y, si no dura más allá de unas cuantas semanas, no debe alarmarte. ¿La razón? Los cambios físicos y emocionales que has experimentado durante el embarazo y después de haber dado a luz.

Tus prioridades cambian. El posparto es un momento muy especial en el que las mamás centran su atención en el recién nacido y establecen un lazo de unión muy fuerte con él.

Baja autoestima. Te sientes como vacía, hinchada, cansada. Si acabas de tener un bebé, es probable que el espejo no te envíe la mejor imagen de ti misma. Habla con tu pareja sobre tu estado de ánimo y prémiate con un buen masaje o un nuevo corte de pelo. En cuanto te sea posible, inicia un programa de recuperación física para sentirte mejor con tu cuerpo.

Estrés. El proceso de adaptación a la nueva situación lleva tiempo y es una fuente de estrés inevitable hasta que todo se recoloca de nuevo en casa.

Baby blues. Afecta al 15 por ciento de las mujeres y provoca un cierto desinterés afectivo hacia la pareja. No confundas la depresión postparto, que puede durar varios meses, con la melancolía que a las dos semanas se soluciona sin problemas.

Molestias vaginales. Si tu parto ha sido natural y te han practicado una episiotomía, tu vagina estará algo dolorida y sensible. En caso de que te hayan realizado una cesárea, las molestias pueden ser mayores al tratarse de una operación quirúrgica en toda regla.

Loquios. Después de dar a luz suelen producirse pérdidas vaginales. Los ginecólogos recomiendan no practicar el coito hasta que estos manchados cesen, ya que el cervix aún está abierto y puede provocar infecciones del tracto genital.

Lactancia. Si estás amamantando a tu hijo, puede que tus pechos goteen. Esto no tiene porqué impedir tus relaciones, pero resulta incómodo para algunas parejas.

Gema Martín




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