Anticonceptivos después del parto

Elige en función de la lactancia

Después de dar a luz, conviene que te replantees el método anticonceptivo a utilizar. Algunos hormonales no son compatibles con la lactancia. Otros, como el DIU, el diafragma o el preservativo masculino requieren ser revisados tras el parto.

 
píldora anticonceptiva

Tras la pausa del embarazo, os tocará elegir un nuevo método anticonceptivo. La amenorrea - ausencia de regla-, no quiere decir que no te puedas quedar embarazada. La ovulación se produce unos quince días antes de que aparezca el sangrado, con lo cual si esperas a la primera menstruación para tomar medidas, puede ser “demasiado tarde”.

Si das el pecho

La lactancia es un método anticonceptivo natural seguro pero para que  la protección sea cien por cien efectiva, se tienen que cumplir ciertos requisitos. Si no los cumples, tendrás que añadir a la lactancia otro método anticonceptivo que refuerce su efectividad. Todos no son compatibles con el amamantamiento.

Anticonceptivos compatibles con la lactancia

Tu ginecólogo te recomendará elegir un método de barrera o de control del ciclo. Son los siguientes:

  • DIU. El dispositivo intrauterino se tolera bien y es cómodo para la mujer. Tendrás que esperar unas cuatro semanas para que te lo coloquen. Éste es el tiempo que se considera suficiente para que el útero haya recuperado su forma y, por lo tanto, no haya riesgo de que lo expulses.
  • Diafragma. Al igual que ocurre con el DIU, tanto si elegiste lactancia materna como artificial, debes esperar entre cuatro y seis semanas desde el parto para que se haya producido la involución uterina y tomar medidas vaginales con el fin de determinar cuál será tu nueva talla. Es recomendable repetir estas mediciones a los 3 y 16 meses después del parto.
  • Preservativo masculino. Es uno de los métodos más recomendables para el posparto, ya que no influye sobre la lactancia ni interfiere en tu sistema hormonal. Es eficaz siempre y cuando se utilice correctamente. Si utilizas lubricante vaginal, es importante que la goma del preservativo sea compatible con él.
  • Minipíldora. Es un anticonceptivo que no contiene estrógeno, sólo progesterona y en cualquiera de sus formas se puede usar sin riesgo para el crecimiento del bebé o la secreción láctea de la madre. Requiere una toma diaria de forma absolutamente continuada –sin el periodo de siete días de descanso de la píldora–. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esperar al menos seis semanas desde el parto para comenzar a utilizarla con el fin de proteger la inmadurez neurológica que puede tener un recién nacido.
  • Implante subcutáneo de progesterona. Se coloca en el brazo con una pequeña intervención con anestesia local y es eficaz entre 3 y 5 años o por inyección intramuscular trimestral.

Anticonceptivos no compatibles con la lactancia

 No lo son los anticonceptivos con estrógenos y progesterona. Se incluyen en este grupo la píldora clásica oral, el anillo vaginal, los parches transdérmicos los implantes e inyectables que contienen estrógenos. Los estrógenos pueden disminuir la secreción láctea y provocar alteraciones en el crecimiento del bebé. Podrás utilizar estos métodos en el momento en el que abandones la lactancia o a partir de los seis primeros meses desde el momento de dar a luz si deseas continuar amamantando a tu hijo. En ese periodo la cantidad de leche está tan establecida que el anticonceptivo ya no tiene capacidad de actuación sobre ella.

Si no amamantas

Podras optar por los anticonceptivos hormonales combinados, como la píldora, el anillo o el parche. Pero deberás esperar unas tres semanas. De lo contrario podría aumentar el riesgo de coagulación sanguínea. Tras este periodo puedes volver a utilizar estos métodos igual que antes de quedarte embarazada.

Asesoramiento: Ezequiel Pérez Campos, presidente de la Fundación Española de Contracepción (FEC).

 

Ana Vallejo




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