5 motivos de insatisfacción sexual tras el parto

Atenta a su solución

El nacimiento de tu hijo no sólo pondrá ‘patas arriba’ vuestras rutinas, también vuestros momentos más íntimos. Dolor, sequedad o cansancio serán algunos de los síntomas que complicarán tus relaciones sexuales. Sin embargo, el tratamiento es sencillo: comprensión, cariño y tiempo y los remedios que te proponemos.

 
Las relaciones sexuales y las molestias físicas tras el parto

La llegada de un bebé lo ha cambiado todo. Tú estás agotada, tu cuerpo no se ha recuperado totalmente del parto. Cumplida la cuarentena, y tanto si tu parto fue vaginal como por cesárea o te practicaron una episiotomía, podrás retomar las relaciones sexuales. En este sentido, puedes notar ciertos cambios. Éstos son los más frecuentes:

1- Sequedad vaginal. los cambios hormonales que experimentarás después del parto desembocarán en un déficit de estrógenos y un exceso de progesterona. Como consecuencia aparece la sequedad, que se agudizará si además has decidido amamantar a tu hijo, y será la responsable de que tus primeras relaciones puedan ser molestas. Alargad los preámbulos y poned especial atención a las caricias y los besos. Los geles y cremas lubricantes que reducirán las molestias durante el coito.

2- Dolor. Tras el parto, necesitas un tiempo –unas 5 o 6 semanas son suficientes– para que el útero se recupere y los puntos de la episiotomía cicatricen. Generalmente, se caerán a los 7 o 10 días, sin embargo, la herida aún no estará curada del todo. Requerirás al menos 3 semanas para que la cicatrización sea completa. Pero aún pasado este tiempo, es normal que surja el miedo al dolor durante el coito. Si aparece éste aparece se bloquea la respuesta sexual. Ambos debéis estar cómodos y buscar la posición más adecuada para evitar las molestias. Si tu recuperación física impide la penetración, ten en cuenta que los besos, las caricias y la masturbación ayudan mucho a que la abstinencia antes y después del parto no se convierta en una obsesión.

3-Cansancio. Los primeros días con tu bebé serán mágicos y especiales, pero también absorberán todas tus energías y reducirán vuestra intimidad. Además, tu cuerpo aún no está en plena forma tras el esfuerzo del parto y necesitarás el poco tiempo del que dispones para dormir y recargar “pilas”. Dale tiempo al tiempo. A medida que tu pequeño vaya cumpliendo meses, las tomas serán más espaciadas, irás ganando confianza en su cuidado, y todo ello, reducirá tu nivel de estrés. De cualquier forma, procurad organizar el tiempo de manera que os quede siempre un rato para vosotros.

4- Falta de libido. Los cambios hormonales producen también un descenso en el deseo sexual. Durante el puerperio y la lactancia las condiciones hormonales de la mujer están preparadas para ‘criar’ al niño pero no responden a la reproducción. No te obsesiones ni te sientas culpable. Habla con tu pareja y explícale cómo te sientes y dile que necesitas más tiempo. Es muy importante no forzar la situación y, sobre todo, no perder nunca de vista las demostraciones de afecto porque la distancia emocional va acompañada de la física.

5- Debilitamiento del suelo pélvico. El peso del bebé durante el embarazo y el esfuerzo que realizaste en el parto pueden debilitar la musculatura que sujeta el útero, la vejiga y el recto, lo que podría traducirse en problemas de incontinencia urinaria y también en disfunciones sexuales. Vuelve a realizar los ejercicios de Kegel que aprendiste en las clases de educación maternal a los 10 días tras el parto. Al principio, hazlos con paciencia, ya que la zona puede estar un poco dolorida, especialmente, si te han practicado una episiotomía. También te ayudará practicar gimnasia hipopresiva.

Asesoramiento: Dra. Francisca Molero, vicepresidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS); Dr. Txantón Martínez, presidente de la sección de medicina perinatal de la  Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (Sego).

 

Ana Vallejo