Cómo superar el miedo al parto

Preparada para el gran día

El miedo al parto es una mezcla de nervios, incertidumbre, desconocimiento, tensión e ilusión. Convencerte de que estás preparada y de que todo va a ir bien es la mejor receta para vencerlo.

 
Miedo al parto

El embarazo supone un cambio vital lleno de novedades, incertidumbres y miedos. A que esté sano, a que esté creciendo bien, a estar haciendo lo correcto... Los miedos de la gestación van variando a lo largo de la misma, intensificándose o desapareciendo según el momento en que te encuentres.

En la recta final, el miedo al parto se convierte en nuestro gran desvelo. Pero el miedo al parto no es una sensación única e igual en todas las mujeres sino que es un “plato” hecho con muchos ingredientes que podemos resumir como un miedo a lo desconocido, un miedo latente e incómodo que puede llegar a intranquilizarnos sobremanera. Conocer todas esas fuente de temor y saber cómo superarlas te ayudará a no bloquearte y disfrutar de este importante momento.

El miedo al dolor

Es uno de los temores más expresados por las gestantes fruto de las leyendas populares y de todas esas imágenes que hemos visto en películas y series de mujeres que se desgañitan para traer a su hijo al mundo. El uso de técnicas anestésicas como la epidural y otros métodos para aliviar el dolor (balón de parto, agua caliente, masajes...) hacen que hoy sea posible dar a luz sin más dolor que el que notarás con las contracciones. Alívialo pensando que la contracción que se ha ido ya no volverá y que pronto tendrás en tus brazos al gran premio que es tu bebé.

El miedo a la episiotomía

La episiotomía es una incisión en el periné que los sanitarios tienen que practicar en algunos partos cuando este no es lo suficientemente flexible para evitar que se desgarre. La Estrategia de Atención al Parto normal que hoy se aplica en nuestras maternidades señala que no debe practicarse de forma sistemática sino única y exclusivamente cuando es necesaria. Llegado el caso, ten en cuenta que si tienes anestesia epidural no notarás nada y que esta incisión controlada es preferible a un desgarro. Además, aprovecha el embarazo para practicar los ejercicios de Kegel y los masajes perineales que logran mejorar la elasticidad del periné y reducir la necesidad de episiotomía.

El miedo a perder el control

Este temor lleva implícito un grado muy alto de autoexigencia y obsesión por controlarlo todo y ser perfecta en todo. Acudir a las clases de educación maternal ayuda mucho a las embarazadas pues les enseña cómo transcurrirá el parto y qué tendrán que hacer en cada momento pero, tranquila, si no lo recuerdas estarás rodeada de magníficos profesionales que te ayudarán a recordarlo.

El miedo a que nazca sano

Es la obsesión número 1 de los padres desde que ven el positivo en el test de embarazo. El estricto control médico que hoy se hace de las gestaciones y la vigilancia del feto durante todo el parto son la mejor garantía de que nacerá en perfecto estado.

El miedo a que algo salga mal

Con esta expresión las madres se refieren a partos largos con dilataciones interminables, aquellos en los que el bebé tarda mucho en nacer, por cesárea... No te obsesiones imaginando el parto perfecto porque, llegado el momento, transcurrirá como tenga que transcurrir y los médicos que te atienden cuentan con la suficiente experiencia como para solventarlo sin problemas. En este sentido es fundamental que elijas un equipo médico de confianza con el que te sientas segura.

El miedo a no saber protegerlo

Dar a luz supone empezar una nueva vida en la que, al menos durante algunos años, un nuevo ser depende para todo de ti y de tu pareja y todo lo que rodea su atención y cuidado es fuente inagotable de miedos y temores. Prepárate durante el embarazo informándote de los cuidados que requerirá, prepárate a la lactancia antes de dar a luz  y, una vez nazca, confía en tu instinto, date tiempo y déjate aconsejar por quienes más te quieren.

 

Laura Jiménez




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