Los cuidados típicos del postparto

Cuídate y te recuperarás antes

Los días que siguen al parto están marcados por el cansancio, alguna molestia física y la necesidad de adaptarse al bebé. El primer paso, la recuperación física y después, aprender a convivir y cuidar el recién nacido.

 
Puerperio

Cómo curar la episiotomía

Es importante que la zona de los puntos esté siempre limpia y seca. Lávala dos veces al día con agua hervida templada con sal, utilizando una jarra para derramarla «a chorro» sobre la cicatriz. A continuación, sécala presionando suavemente con una compresa o un pañuelo de papel, y déjala al aire todo el tiempo que puedas. Y no olvides cambiarte de compresa en cuanto la notes húmeda.

Si te duelen los puntos, intenta sentarte «de lado», apoyándote sobre el glúteo donde no está la cicatriz. También puedes utilizar un cojín blandito, pero nunca un flotador; en esa posición los puntos se «estiran» y, además de molestarte, cicatrizarán peor –y, en el peor de los casos, podrían abrirse.

Los puntos de la episiotomía tardarán entre 8 y 15 días en caer por sí solos. Sin embargo, a medida que pasan los días y la herida cicatriza, van «tirando» de la piel y suelen molestar un poco más. Si además de «tirar», la cicatriz duele, es probable que tengas también un hematoma. Aplica sobre la zona una bolsita con hielos envuelta en un pañuelo para calmar el dolor. Consulta enseguida con la matrona o el médico si notas la herida hinchada o caliente, o si los bordes están muy separados o sangrante

Contracciones o entuertos

En cuanto finaliza el parto, el útero inicia el proceso inverso a lo que ocurrió durante el embarazo: reducir de tamaño y peso. Ahora puede pesar un kilo cuando su peso normal no excede los 50 gramos. Además, la herida que ha dejado la placenta en la pared uterina tiene que cerrarse. Por eso, el útero se sigue contrayendo, esta vez para encogerse no para dilatar. Esas contracciones pueden llegar a ser tan intensas como las de parto pero menos dolorosas. Son los entuertos, dolores intermitentes en la parte inferior del abdomen que se notan sobre todo durante los 2 o 3 primeros días y son más frecuentes e intensos en las multíparas. Suelen ser más molestos cuando el bebé mama. Con la lactancia, se libera más cantidad de oxitocina, la hormona que desencadena las contracciones y ayuda a recuperar el tamaño del útero. 

Qué son los loquios

La sangre procedente de la herida que ha dejado la placenta, así como secreciones y restos de tejidos procedentes del útero y la vagina, son eliminados en cada contracción. Se trata de los loquios, que al principio son rojos y abundantes, y con el paso de los días se tornan de color parduzco o amarillento hasta desaparecer por completo hacia el final de la quinta semana. Mientras duren, es importante que utilices compresas, nunca tampones, pues deben salir al exterior y no quedar retenidos en la vagina. Debes consultar con el ginecólogo si los loquios continúan siendo rojos al cabo de tres semanas, o si su olor te resulta desagradable –podrías tener una infección.

¿Cuándo vuelve la regla?

Llegará en cualquier momento tras la «cuarentena». Si la madre amamanta al bebé, puede que se haga esperar y no regrese hasta después del destete, aunque tampoco es infrecuente que lo haga mucho antes. Si optaste por la lactancia artificial, tendrás la regla, probablemente, unos 30-40 días después del parto.