4 preguntas que no te atreves a formular sobre el parto

Muy íntimas

En tus contactos con tu matrona, no temas debatir con ella tus preocupaciones más íntimas en cuanto al parto. Por ejemplo, las siguientes cuestiones.

 
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1. ¿Qué sucede si tengo que ir al baño? Lo único que te debe preocupar es avisar siempre que sientas la vejiga llena ya que puede dificultar la progresión del bebé por el canal del parto. Si no te puedes levantar, la auxiliar de enfermería te pasará una cuña.  Con los pujos, puede que expulses pequeñas cantidades de heces. Es algo normal que no escandalizará a nadie.

2. Me avergüenza la idea de gritar o quejarme ruidosamente. El parto conlleva un gran esfuerzo físico y es un momento de mucha carga emocional. El dolor o los esfuerzos físicos que acompañan el nacimiento pueden llevarte a expresarte ruidosamente: gritar, llorar, gemir... El equipo obstétrico está acostumbrado y no debes sentir vergüenza por ello.

3. ¿Me rasurarán el vello del pubis? No hace tantos años, rasurar el periné era una medida rutinaria. El objetivo era preventivo. Se pretendía que la zona fuera lo más aséptica posible para evitar infecciones al recién nacido. Los estudios sobre los efectos del rasurado demostraron que era innecesario. Hoy en día, ha dejado de hacerse de forma sistemática al igual que otras rutinas como la administración de enemas, la  episiotomía… La  Estrategia de Atención al Parto Normal impulsada desde el Ministerio de Salud y Consumo en 2008, incluyó la revisión de todas ellas para el fomento de un parto más humano. En tu plan de parto, puedes indicar que no lo deseas.

4. La idea de dar a luz ante mucha gente me aterrar. Las maternidades son lugares de mucha actividad y bastante ruidosos. En muchos centros, se han realizado esfuerzos para dotar a los paritorios de un ambiente más acogedor. Se les ha pintado con colores hogareños, se controla la intensidad de la luz, tienen música ambiental... Algunas maternidades cuentan con habitaciones individuales para la dilatación y la expulsión y ofrecen un entorno más íntimo, lo que muchas parturientes echan de menos.

Posiblemente, te atenderá no uno sino dos turnos. La matrona será la más cercana a ti, te hará exploraciones vaginales periódicas y vigilará tus constantes y las del bebé así como la efectividad de las contracciones. Si todo va bien, ella se encargará también de la expulsión. 

Los profesionales que asistan a tu parto lo harán en función de su marcha. En cualquier caso, todos tendrán su cometido.

 

Magda Campos