Nacer con vueltas del cordón

Un de cada cinco bebés nace con ellas

Se calcula que entre un 20-25% de los partos se presentan con vueltas del cordón alrededor del cuello del niño. Una, dos… ¡y hasta cuatro circulares!, dependiendo de la longitud del cordón. ¿Cómo se procede en estos casos? ¿Es peligroso para el niño?

 
Recién nacido

Durante nueve meses, el cordón umbilical ha sido el nexo de unión entre el feto y la placenta. A través de él tu bebé se ha alimentado, ha recibido el oxígeno necesario y se ha desprendido de sus desechos. Ahora toca salir al mundo, pero el cordón puede dar vueltas.

Vueltas de cordón durante el embarazo

1. Por ecografía. Aunque no en todo su recorrido, el cordón umbilical puede ser visualizado desde el primer momento. En cualquiera de las ecografías que te realicen a lo largo del embarazo pueden observarse si existe alguna circular de cordón, es decir, si el cordón se ha enrollado alrededor del cuello del feto. Sin embargo, esas ecografías no tienen interés en lo que a las vueltas se refiere, al menos hasta el momento del parto, ya que las circulares pueden permanecer inmóviles hasta el mismo día del parto, o deshacerse en cualquier momento con el propio movimiento fetal.

2. ¿Por qué se producen las vueltas de cordón? La principal razón, y la más sencilla, es que tu hijo se mueve mucho dentro de ti, en una bolsa de líquido que, a menudo, es más grande que él. Y no solo eso, sino que lo hace junto a un extraño cuerpo llamado cordón umbilical, que no controla y que puede llegar a medir 70 centímetros. No es de extrañar que su pequeño cuerpo se enrolle fácilmente con él y, en ocasiones, también se desenrolle. No te preocupes, porque las vueltas de cordón se suelen diagnosticar con tiempo y el equipo que te atiende sabrá bien cómo actuar dado el caso.

3. ¿Se puede ahogar? Depende de las vueltas que dé y de lo apretado que esté el cordón, pero lo normal es que no haya ningún problema. De hecho, se estima que en un 20-25% de los partos, el niño viene con vueltas de cordón que se resuelven con normalidad. Puede haber complicaciones, pero en casos excepcionales.

Vueltas de cordón durante el parto

1. ¿Cuántas vueltas? En función de la longitud del cordón, el niño puede llegar a tener alrededor de su cuello una, dos, tres y hasta cuatro vueltas. Lo habitual es que sean una o dos y es muy difícil que la compresión sea tan grande como para interrumpir el flujo de sangre y oxígeno entre la madre y el feto. Además, la arteria y la vena que contiene el cordón, se encuentran rodeadas por una sustancia que las protege e impide que se colapsen por una sola vuelta. En cualquier caso, la evolución de las circulares y el grado de presión que ejerzan sobre el cuello del pequeño se irán observando en el transcurso del parto y determinarán las medidas oportunas a tomar en función de si hay o no sufrimiento fetal.

2. ¿Será un parto vaginal? Si no hay sufrimiento del feto, el parto puede desarrollarse con normalidad. Una vez que la cabeza del bebé ya esté fuera, el ginecólogo o matrona intentarán quitarlas tirando suavemente del cordón, si la circular lo permite. Si no está muy apretada, no habrá problemas.

En caso de que ya esté muy apretada y no sea posible quitarla suavemente, o que empiece a apretarse en ese momento, impidiendo la salida del resto del cuerpo del niño, se cortará el cordón normalmente, igual que si tu bebé ya hubiera nacido. Esta práctica se considera totalmente normal en obstetricia.

3. ¿Puede haber complicaciones? Aunque la mayoría de las veces el cordón umbilical no presenta grandes problemas, existen también otro tipo de casos que, aunque poco frecuentes, revisten más gravedad: los nudos y el prolapso de cordón.

- Los nudos son efectivamente nudos que el feto puede llegar a hacer con sus movimientos dentro de la bolsa, cuanto ya es muy grande, y que pueden resultar peligrosos si no se actúa a tiempo.

- El prolapso del cordón es la expulsión del cordón antes que el feto, lo que impide la salida del bebé. A medida que el niño desciende por el canal del parto, presiona el cordón con lo que reduce, pudiendo llegar a interrumpir, el abastecimiento de sangre al feto. En este caso, la cesárea de urgencia es obligatoria. Mientras se lleva a cabo, la matrona empuja hacia arriba la cabeza del niño para que no presione el cordón.

Las causas más comunes del prolapso de cordón son: la ruptura prematura de membranas, los partos múltiples, polihidramnios o exceso de líquido amniótico, cordón anormalmente largo o partos en los que el bebé viene de nalgas. Ambos son cuadros excepcionales.

Asesoramiento: Dr. Rafael Botín Blanco, ginecólogo y director de la clínica San Francisco de Asís, de Madrid.

Vanesa Lleó