La recuperación de la cesárea en la maternidad

Lo que hay que cuidar

La cesárea es la única situación en la que una persona recién operada tiene que hacerse cargo de un recién nacido. No podrás descuidar tu salud pero tu bebé te necesitará como en ningún momento de su vida. Aquí van algunos consejos para que todo salga bien.

 
cesárea

 Después de una cesárea, necesitarás reposo y mucha tranquilidad. Y eso, durante al menos 6 semanas, tiempo en el cual la mayoría de las mujeres se sienten recuperadas físicamente de la intervención. Sin embargo, algunas parturientas tardan meses en restablecerse de una cesárea.

La clave de tu día a día está en atender lo esencial: tu recuperación postparto y el bebé. No te hagas la fuerte y pide ayuda. Fallar en la evaluación de tus fuerzas puede frenar esta tan deseada vuelta a la normalidad.

Pasarás entre 3 y 5 días en la maternidad, en los que el postparto inmediato de la cesárea se tratará como un posoperatorio abdominal.

* Levantarse de la cama después de una cesárea. En las primeras 24 horas, te pedirán que te levantes, aunque sólo sea para sentarte en el sofá. Eso sí, hazlo con ayuda de la enfermera, que te indicará cómo debes girarte, bajar de la cama, y caminar con las manos “sujetando” la cicatriz. La razón de levantarse de forma tan temprana es evitar problemas circulatorios –riesgo de trombos– y, además, reducir la formación de gases, muy comunes tras la cesárea. En este sentido, puedes empezar a practicar ejercicios con los pies –rotación y flexión– en cuanto las piernas se te despierten de la anestesia.

* La primera comida. Si te han puesto anestesia epidural o raquídea, te empezarán a dar líquidos a partir de las 8-12 horas de la intervención. Hasta entonces, estarás alimentada mediante el suero del goteo. Si los toleras bien, te ofrecerán una dieta blanda a las 16-24 horas y, a continuación, a las 36-48 horas, dieta normal basada en alimentos de fácil digestión, ricos en fibra y que no sean flatulentos. El estreñimiento y, sobre todo, los gases pueden convertirse en enemigos de tu recuperación postparto. En este sentido, tomar infusiones de manzanilla y, sobre todo, caminar te ayudará a eliminarlos.

* Una ducha reparadora. Si el primer día fue la enfermera la que te aseó en la cama, al día siguiente te dejarán darte una ducha rápida siempre que haya alguien contigo por si te mareas.

* Cuidados de la cicatriz. Los primeros días te cambiarán a diario el apósito de la herida y te aplicarán un antiséptico no yodado. Si en 3 o 4 días, la herida está bien, los cuidados son simples: agua y jabón una vez cada 24 horas, mantener la herida seca, antiséptico y gasas de protección. Recuerda que es recomendable que la herida permanezca al aire unos minutos para que vaya secándose, y que al menor signo de infección, deberás acudas a tu ginecólogo. Ten en cuenta que cierta tirantez o sensación de zona dormida, es normal, pero el dolor, la inflamación o las secreciones pueden indicar complicaciones en la cicatrización de la cesárea.

* Limita las visitas. Te estás recuperando de una cirugía mayor y todo descanso te vendrá bien. De igual manera, que no deberías quedarte sola en la habitación –es imprescindible un acompañante para que te ayude a moverte y a ocuparse del bebé–, tampoco deberías estar pendiente de atender a familiares y amigos. Conviene posponer las visitas hasta que estés más recuperada.

* Ofrece el pecho a tu bebé. Dar el pecho después de una cesárea es un poco más difícil que con un parto vaginal, pero resulta igual o casi más importante conseguirlo. El primer obstáculo tiene que ver con el retraso en la subida de la leche. El segundo es que no te pongan a tu hijo al pecho nada más nacer para facilitar un buen agarre al pezón. Antes de que se inicie la operación, avisa al personal sanitario de tu deseo de darle de mamar en cuanto nazca.

 

Raquel Burgos