Diferencias entre una cesárea de urgencia y una programada

El tiempo, un factor importante

El factor tiempo puede alterar bastante el desarrollo de una cesárea. Repasamos los distintos pasos por los que pasa la intervención y los aspectos que cambian cuando es programada y de urgencia.

 
Parto

En España, la cesárea se aplica, aproximadamente, en el 30% de los partos, porcentaje que varía entre el 22% de los hospitales públicos y más del 35% de los centros privados. Una cifra muy superior al 15% que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Muchos médicos opinan que este desfase es debido al incremento de los partos de riesgo como consecuencia de la mayor edad de la madre o de  los embarazos múltiples. Otros especialistas y usuarios alegan que la culpa la tiene una concepción paternalista y deshumanizada de la asistencia al parto, que es considerado una enfermedad más. Lo que nadie pone en duda es que,  ante una complicación grave del embarazo o el parto, la cesárea es la mejor alternativa para garantizar  la salud y el bienestar de la madre y el bebé

La cesárea puede programarse durante el embarazo o practicarse de urgencia por un problema en el desarrollo del parto. En este caso, algunos aspectos de los siguientes pasos pueden alterarse porque primará el factor tiempo. Sin embargo, la mayor diferencia es que la madre no se habrá podido preparar psicológicamente a la intervención con el desgaste emocional y el estrés que esto supone. 

* Los preparativos: por lo general, son los mismos para una cesárea programada o de urgencia: pruebas de coagulación sanguínea y electrocardiograma, rasurado del vello púbico y colocación de una sonda en la vejiga y una aguja en una vena del brazo para la administración de medicamentos.

* La anestesia: si la cesárea es urgente, es posible que utilicen anestesia general, aunque no siempre. De hecho, si el parto hubiera comenzado y ya te hubieran puesto la anestesia epidural, basta con suministrar una mayor cantidad de anestésico en el catéter para lograr que el abdomen quede totalmente insensibilizado. En las cesáreas programadas, es más frecuente recurrir a la anestesia locorregional, ya sea epidural o raquídea. Con la primera seguirás teniendo movilidad, aunque no notarás dolor pasados unos 20 minutos. Con la segunda, el cuerpo se adormece totalmente de cintura para abajo nada más administrarla.

* La intervención: durará entre 40 y 60 minutos. El cirujano practicará una primera incisión para seccionar las capas de tejido que cubren el útero y una segunda para abrir el útero, lo que le permite romper el saco amniótico y extraer al bebé. El ginecólogo limpia su boquita y su nariz, corta y ata el cordón umbilical y entrega el bebé al neonatólogo para comprobar su estado de salud.  Mientras tanto, retira la placenta y sutura las incisiones del abdomen y del útero. Si todo va bien, tendrás a tu pequeño sobre tu pecho para un primer contacto piel a piel. Después de una hora aproximadamente en la sala de reanimación, te llevarán a tu habitación con tu bebé.

* Las incisiones: pueden ser de tres tipos. La más habitual es la transversal, que se realiza a la altura del vello púbico y mide unos 15 centímetros. Normalmente se practica en cesáreas no urgentes, puesto que la incisión es más pequeña y el médico tiene menos espacio para trabajar.

La incisión de Stark es muy parecida a la anterior, pero, en vez de abrir los tejidos con el bisturí, se hace con los dedos a partir de un pequeño corte en la piel. La cicatriz es aún más pequeña –10 centímetros– y algo más alta.

Por último, la cesárea vertical consiste en una incisión desde el ombligo hasta el pubis. Es la menos estética y sólo se recurre a ella en casos de máxima urgencia para extraer al niño lo antes posible.

* La recuperación. Al tratarse de cirugía, la cesárea exige más tiempo de recuperación que el parto vaginal. Tras la intervención, se suele permanecer en cama entre 6 y 8 horas. Si te encuentras con ánimo, intenta moverte lo antes posible y caminar todo lo erguida que puedas para ir aliviando, poco a poco, el dolor de la cicatriz –los puntos se reabsorben solos–. Recuerda que tendrás que estar entre 3 y 5 días en el hospital antes de poder ir a casa con tu pequeño, y una vez allí pasará un mes o mes y medio hasta que te encuentres perfectamente bien.

* La puesta al pechoLa cesárea no te impedirá dar el pecho a tu hijo, aunque la leche tarda más tiempo en subir que en los partos vaginales. Las razones de esta tardanza son el estrés que la operación origina y la separación entre la mamá y el bebé que se lleva a cabo en muchos hospitales españoles tras su aplicación. Has de saber que la intervención quirúrgica no supone ningún riesgo para la lactancia, ni la anestesia pasa a la leche materna. Sí es cierto que, al principio, puedes tener más molestias por la herida en tu vientre. La matrona te orientará para ir sorteando las dificultades que puedan surgir.

 

Victoria Gómez




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