10 dudas frecuentes después de una cesárea

Mide tus fuerzas

Tu bebé ha nacido por cesárea y ya estáis en casa. Ahora, te toca recuperarte del embarazo y de tu cesárea para responder con renovada energia a las demandas de tu pequeño. Te indicamos las precauciones a seguir para que tu cicatriz se cierre bien y puedas recuperar fuerzas para cuidar a tu hijo.

 
cesarea

Después de la cesárea, volverás a casa cansada y con bastantes molestias. En tu caso, los 40 días de posparto se van a alargar unas pocas semanas más. Hasta recuperarte de la intervención plenamente, necesitarás ayuda. Cuida sólo de tu bebé y de ti misma hasta sentirte con fuerzas.

1. Levantar peso. Hasta que esté plenamente cicatrizada la herida, con conviene que levantes más peso que el de tu bebé, para no intensificar dolores.

2. La cicatriz de la cesárea. Deberás seguir las instrucciones recibidas por tu ginecólogo. Si está enrojecida o con síntomas de infección, consulta con tu matrona.

3. Tu alimentación. Come sano y bebe mucho líquido. Toma un suplemento de hierro durante 3 o 4 semanas.

4. Tu actividad física. Recupérala de forma gradual y de acuerdo con lo que te pida el cuerpo. Evita los esfuerzos que sólo te llevarían a retrasar tu plena recuperación.

5. Atenta a  los loquiosAl igual que en un parto vaginal, irás expulsando sangre por la vagina. Son los famosos loquios, de fuerte olor y color rojo al principio y que van oscureciendo y amarilleando a medida que pasan los días. En caso de cesárea, los loquios pueden durar más de los 40 días del parto vaginal. Sólo preocúpate de estas pérdidas si tienes fiebre o sientes dolor.

6. Ejercicio para recuperarse. Pasadas 3 o 4 semanas después de la cesárea, se puede practicar una gimnasia pasiva. Coloca a tu bebé sobre tu vientre y contrae y relaja los músculos abdominales. Cuando ya no te duela la cicatriz, puedes hacer movimientos de pedaleo, tumbada en el suelo y siempre de forma progresiva. No olvides que el hecho de haber dado a luz por cesárea no te esgrima de reforzar tu suelo pélvico. Práctica los ejercicios de Kegel.

7. Rrevenir la infección urinaria. Para practicar la cesárea, te han aplicado una sonda vesical que aumenta el riesgo de padecer una infección urinaria. La mejor prevención es beber mucha agua. Para saber si tomas lo suficiente, fíjate en tu orina que ha de tener un color amarillo clarito. En caso contrario, aumenta la cantidad. Además de prevenir la infección de orina, el agua también favorece la secreción láctea por lo que tienes dos buenos motivos para beber en abundancia.

Si tienes fiebre, no aguantas el pis y te escuece al orinar, acude a tu ginecólogo. Son los síntomas habituales de una infección de orina.

8. Las relaciones sexuales. En principio, la cesárea no debería tener efectos en tu vida sexual.  La cicatriz del útero no suele notarse pasadas 3 o 4 semanas, pero es posible que las contracciones uterinas del orgasmo se sientan de forma más intensa durante un tiempo. Como en el posparto vaginal, por efecto de la hormona prolactina de la lactancia, tendrás menos lubricación vaginal y posiblemente, menos deseo sexual. Cuando vuelva la regla, todo se normalizará.

 9. Anticonceptivos después de una cesárea. Si das el pecho a demanda, sin añadir biberones de leche de fórmula, se considera que durante los 3 primeros meses, la seguridad anticonceptiva es del 98 por ciento siempre que no haya retornado la regla. A partir de esta fecha, deberás pensar en un anticonceptivo si quieres controlar tu fertilidad. En caso de optar por el DIU (dispositivo intrauterino), lo podrás tener colocado a los 3 meses de postparto. También existe una píldora anticonceptiva compatible con la lactancia porque no lleva estrógenos. Los otros métodos a tu disposición son los preservativos y el diafragma, dos métodos de barrera seguros, prácticos y que no inferfieren en la lactancia.

10. Para cuándo el siguiente embarazo. Todo depende de tu estado de salud y tu vitalidad. Muchos ginecólogos aconsejan esperar por lo menos un año. Otros hablan de 18 meses y hasta de 2 años y medio para disfrutar plenamente de los primeros años de vida de cada hijo.

Magda Campos