Eva Cano Fortuna

comentario by Eva Cano Fortuna

25 Jun 2009,19:0


Había estado en monitores ese mismo día y parecía que aún tendríamos que esperar para ver a nuestra niña. Mi primer hijo tuvo que nacer por cesárea por un problema de pelvis, asi que mi ginecólogo decidió programarme una cesárea para una semana después, puesto que además, mi hija no estaba aumentando bien de peso. Yo me hice a la idea de que todo ocurriría pasada una semana y ese día pensé en cómo lo dejaría todo preparado para que no me faltase ni me sorprendiese nada. Sólo unas horas después de mi visita a monitores noté que había roto aguas y poco después las contracciones. No podíamos creer que me hubiese puesto de parto. Todo lo que había pensado dejar bien preparado tuve que hacerlo deprisa y corriendo y otras cosas dejarlas sin hacer. La verdad es que mi marido y mis padres pensaron que estaba de broma cuando les dije que mi hija ya iba a nacer. Llegué al hospital muy tranquila porque pensaba que enseguida me pondrían la epidural y me harían la cesárea. Pero no fue asi. La matrona quiso darme una oportunidad para ver si podía dar a luz de manera natural, aunque yo intuía, por experiencia, que no podría. Tras varias horas de fortísimas contracciones llegó mi ginecólogo y me hizo una cesárea porque no vio adecuado esperar más. La intervención fue estupenda. En sólo 5 minutos pude abrazar y besar a mi pequeña Sara. Y en sólo 3 días volví a casa para disfrutar de mi bebé y de mi hijo de 3 años, que estaba deseando conocer a su hermanita.
Volver